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domingo, 17 de marzo de 2013

Incertidumbre en la mañana.

   El día comenzaba a vivir. Se sentía con una alegría radiante tras lo vivido en la noche. En su respiración, notaba los jadeos producto de la intensidad del sexo encontrado pero también notaba el aroma que desprendía aquel cuerpo de hombre entregado. Su mirada se perdía tras la ventana abierta con el pensamiento sin lograr hallar respuestas a lo vivido. A su lado dormía aquel hombre desconocido. Estaba sumido en un profundo sueño. Era un extraño aunque contemplarlo desnudo era todo un placer pues su belleza desprendía unas ganas tremendas de volver a vivir los momentos de la noche. Despierto destacaba por su vitalidad, su fuerza en las palabras, su galantería y el dominio de si mismo, sin embargo, dormido , y con la desnudez corporal, adoptaba un aspecto de ángel divino y un ser que daba gusto verlo dormir... se podría decir que su piel era como la de un bebe. Su ancha espalda, sus músculos bien marcados, el tatuaje en el brazo, aquel trasero que daban ganas de morderlo... todo era una agradable sensación para la vista a esas horas de la mañana.
   Estiró la mano con deseos de acariciarlo, de sentir su respiración. Las ganas de sexo le venían nuevamente con sólo mirarlo. No se le borraba de la mente los instantes nocturnos con ese hombre. Estaba deseosa de pasarlo de igual manera aunque debía despertarlo para que se marchase ya que ella debía de ir a trabajar. Allí seguía divagando en los pensamientos y en lo que debía hacer. Era un espectáculo verlo desnudo y más cuando se había girado. Su pene estaba erguido, lo miraba y quería tenerlo en cualquier parte de su cuerpo. Volvía a ser presa de la lujuria y requería sexo. Se acordaba de los movimientos que el tipo le infligía, de cómo la penetraba, de la forma de lamer su clítoris, de como introducía sus dedos para que alcanzase los placeres sexuales más sugestivos. Se encontraba en un dilema. Llamar a su compañera y decirle que la cubriese en el trabajo o despertar a aquel angelito y follar hasta quedar exhausto de gusto. Pensaba en el polvo que la volvería a enloquecer, en el estremecimiento que le produciría sentir que le chupaba su vagina y los pechos, los cuales comenzaban a ponerse duros y con los pezones bien erectos. Se dejaría ser seducida por aquel maravilloso ser que dormían plácidamente.
   En ese instante del afán sexual que le recorría por su desnudez, el hombre volvió a girarse. Esta vez se puso frente a ella. Su pene seguía grande como llamándola a que lo acariciase. Sin abrir los ojos e instintivamente, él se tocó su miembro. Estaría soñando o aquella plenitud le hizo llevar la mano a tocarse. Ella, viendo tal acción, ya no sabía qué hacer. Era un mar de dudas. Sus latidos se habían intensificado. En su vagina se aferraba la excitación y los deseos de ser follada en la mañana....Una llamada de teléfono la devolvió a la realidad. Su amiga quería saber que cuentas tenía hoy ya que debía estar en el lugar que quedaban diariamente para irse juntas al trabajo. La sonrisa burlona llegaba a su oído. Quería saber más que todo que había sucedido, el trabajo podía esperar.
- El tipo está en mi cama. Es una belleza provocadora. He decidido no ir a trabajar y sí trabajar con él en temas sexuales. Le apetecía seguir lo vivido en la noche...así que me tienes que cubrir con lo que sea...sé que lo harás amiga, verdad .
- Te lo prometo que si, pero .....a cambio quiero la historia con pelos y señales -
- De acuerdo, mala amiga, jajajajajaja, ya te contaré mañana -
Colgó el teléfono y se le disiparon las dudas. Aquel pene lo acarició . Comenzó a besar su cuerpo ...era el principio de un nuevo día y quería disfrutar de aquel tipo extraño.

martes, 12 de marzo de 2013

¡ Abrázame fuerte, siii !



¡ Abrázame fuerte, si, muy fuerte y no me sueltes !.
Bésame como nunca, así, así...de esa manera que se besan los enamorados que desean encontrarse al calor del amor.
Bésame como nunca, como si fuese la primera vez. Quiero morder esa boca que me convulsiona y me lleva a padecer un fuego especial .
¡ Ven !, mira mi cuerpo desnudo esperando tus caricias apasionadas. ¡ Ven !... cada noche mis senos erguidos te esperan con vehemencia. Mi corazón, como un volcán, late cada vez que tu boca visita mi piel con esa pasión tan ardiente .
¡ Ay, mi amor !, haz que tus manos recorran cada rincón de mi cuerpo, que tus besos se precipiten por mi torso en busca de mi boca sedienta de gemidos, de tanta pasión que se ha guardado en tu ausencia.
¡ Si , si , amor sigue así !
Amor, no te detengas en tus acciones y explora ahora mi vagina hambrienta de placer. Te espera con la humedad en los labios vaginales. Cada vez que pasas tu lengua en mi vagina el estremecimiento me aborda quedando extenuada de gusto todo el tiempo que permaneces a mi lado.
¡ aaaaahhhhhh !, no paro de gemir. Mi amor continua así. Así me gusta, no te detengas y hazme llenar de estímulos que den frescura a mi deseo interno.
¡ aaaaahhhhhh !, me excitas cada vez y tu lengua juega con mi clítoris en un juego emocionante y lleno de lujuria embriagadora.
¡ Si, si... me gusta así, mi amor, aaaaahhhhh, más, dame más ! .
Siento como sale el jugo de mi vagina. Gotas que me tienen en una perturbación continuada. Te miro y gozas contemplando cómo me muevo cada vez que me penetras con tus dedos, con tu miembro erecto...
¡ Cada vez el orgasmo está más cerca !.
Callas mis gemidos con tu boca propinando besos ardientes al mismo tiempo que me sumerges en un placer más más morboso. Mis movimientos se hacen ligeros. Estás encima de mi gozando de cuanto te doy y yo me siento encendida por cuanto tu me entregas...
¡ Me susurras: te amo, te amo ! ... Besos de lujuria nos damos.
Me colocas delante de ti. Penetras , con movimientos lentos mi ano . Movimientos cada vez más pasionales y más constantes para pasar a más rápidos. Tomada de mis senos, das pequeñas mordidas en mi espalda, en el cuello y me desmorono de excitación fruto de tu empeño.
Te oigo gemir. Gritas que me amas, que soy lo mejor de tu vida, que morirías por mi....
¡ Es excitante todo cuanto me das !
Enfrente de ti, me abrazas, me besas. Te adentras en mi vagina buscando que alcance el orgasmo pleno. Deseas estar así besándonos una y otra vez mientras nuestros sexos juegan a alcanzar el fin sexual.
Un gran grito de placer nos corre por la piel. La pasión nos une y quedamos rendidos en un abrazo pleno de amor. Somos dos cuerpos que han alcanzado la extenuación primordial del placer y así quedaremos hasta que veamos los rayos del sol aparecer por la ventana....

Texto realizado por mi dulce compañera y todo un amor Carmen Aguiñiga.

jueves, 7 de marzo de 2013

Pienso en tu regreso.



Llega la noche y los sonidos del ausente amor 
me hacen sucumbir al clamor del erotismo y la sexualidad.
Surge un estremecimiento en mi ser y no te tengo. 
Aparece el recuerdo. ¡Te echo de menos !
Mi cuerpo , como un regazo de pasión,
sucumbe a los pensamientos de tenerte cerca.
Me masturbo con mis manos llenas de placer
y en mi se recrea esos momentos de estar contigo.
Un éxtasis recorre mis entrañas,
preciso notar las sublimes fantasías en mi adentro.
En solitario, desnudo mi cuerpo cubierto de excitación
para dar realidad a los sentimientos de la imaginación.

Insinuante mi pensamiento y añoranza
recorro tu belleza de mujer. El frenesí que me lleva a ti.
Desbordado por la lujuria del deseo, me deslizo por tu piel. 
Mi lengua en tu entrepierna te hace sufrir de un gusto envolvente,
te hace percibir una masturbación subliminal,
te lleva a sentirte vulnerable a mi boca.
Con mis manos te acaricio.
Tus pechos se agitan con movimientos apropiados
para que sientas como llega el placer a tu fuego interno.
En la caricia, siento la impetuosidad de ti, mujer,
me regocijo en tus pezones que claman a mis besos.
Los lamo y  te corres de gusto.
La excitación salta al silencio de la noche 
con profundos lamentos de júbilo, íntimos gemidos y actos morbosos
que son el reflejo de lo que vivimos en la unión sexual.
Sueño con la humedad de tu vagina y me llenó de espasmos 
cuando hacemos el amor.
Froto tu clítoris y te desmoronas en el tornado placentero que te doy.
La satisfacción que se adhiere al momento
aumenta el calor en tu coño candente y sólo deseas
que la penetración se haga lo más profunda posible 
para sucumbir al orgasmo requerido.

Con ritmo, potencio la excitación de mi pene
no dejando relajado ningún músculo de mi persona.
El deseo de tenerte quebranta mi boca empapada en jadeos,
una precipitación de gemidos lleva a un vaivén desenfrenado,
un elixir de sensaciones llena el lujurioso momento.
Me estremezco en la imaginación del encuentro
y mi pene erguido desea tu regreso.
Sufro los vertidos del gusto con mi mente puesta en tu delicadeza 
y haces que todo sea felicidad sin tenerte.
El desenfreno llena mi extasiado cuerpo al sentir
que mi polla va a correrse y quisiera hacerlo en tu boca.
Apacible caigo en la cama gritando ¡ te quiero !,
El pensar en ti complace mi anhelo de deseo
para hacer del momento 
el mayor éxtasis que nos conmoverá en el futuro encuentro.

domingo, 3 de marzo de 2013

Disfrutar de lo desconocido.


Lentamente fue cayendo sin cesar de mirarla hasta quedar con sus rodillas en el suelo. Se arrodillo  ante sus piernas y con un guiño la intentó tranquilizar . Sus piernas permanecían cerradas fruto del estupor que le causaba estar frente a un desconocido. Notaba como si la incertidumbre la acogiera y fuese presa de la desconfianza.
Con un gesto suave levantó el pie de ella para quitarle el zapato. La miraba. En sus ojos estaba el desequilibrio emocional y en su boca el silencio . Ella se sentía desbordada por la seducción de aquellas manos que sigilosamente abordaban la consecución predispuesta. Le conmovía cuanto estaba haciendo y era poseía por un estremecimiento que le corría por su piel. Estaba asombrada ante tanta ternura cuando había sido descarado al presentarse. Algo que no le hizo mucha gracia y así se lo había dicho a su amiga quien fue la que los presentó...pero allí estaba, sentada en aquel sillón mientras unas manos asombrosas y unos ojos encantadores le infligían excitantes palpitaciones en su interior.
Ante tanta asombrosa cautela sexual, y fruto de una excitación que la abordaba, cerró los ojos. Se estaba entregando a lo que hiciese aquel tipo.
Una vez quitados ambos zapatos, notó como las manos comenzaban a subir por sus piernas. Le albergaba un gusto delirante. Abrió los ojos y posó su mirada en los ojos de él. Ya sus manos estaban en los muslos. Sigilosamente, los recorrían con esa suavidad que la llevaba a un estado maravilloso. El corazón le latía con más intensidad, sus pezones se iban elevando y con la lengua regaba los labios que los notaba secos. Su saliva era el mejor consuelo para humedecerlos.
Las manos llegaron a la cintura. Su mirada habló. Ella se levantó sin mencionar palabra. No necesito de la compañía para impulsar su cuerpo a ponerlo recto. Tras ponerse de pie, las manos volvieron a su dedicación aunque esta vez la acción fue incitarla a que abriese un poco sus piernas. La abertura fue la precisa para dar espacio a una mano. El nerviosismo se hacía eco en ella, aunque deseaba que aquella persona ,que la estaba llevando a un intenso delirio sexual, no dejase de infligirle aquel estado tan fascinante. Estaba disfrutando de las sensaciones a la que era sometida.
Cuando su mano se poso en su tanga, fue un momento agitador, de sobresalto...un momento estimulante, una alteración de todos los sentidos porque lo deseaba tanto que le llenó de un escalofrío encantador. Estaba disfrutando tanto que sólo quería estar allí con aquel tipo. Su cuerpo se había vuelto lánguido,  sometido a la ternura de unas manos hábiles en las caricias estremecedoras. Sólo le apetecía cerrar los ojos y ser llevada al mundo de los deseos y de las fantasías sexuales.
Con la cautela que atesoraba, el hombre le susurro que se girase. Los besos fueron subiendo por sus piernas hasta llegar a su culo y camino de la espalda. Se acopló a ella e hizo bajar el tanga. Despacio sacó su miembro y la penetró. Aquello fue ya el acontecimiento deseado. Sucumbieron al placer quedando engalanados de un gusto primordial. Todo había acontecido muy rápido pero desde que lo vio le había llamado la atención y en ese momento supo que esa noche iba a disfrutar con ese hombre.

jueves, 28 de febrero de 2013

Noche de sueños bucales.


En mi larga noche de desvelo, he recibido la visita de tu cuerpo desnudo. Mi cuerpo era rociado por las continuas caricias que me querías ofrecer. Te he sentido tan cerca que mi corazón ha sentido como si rejuveneciese. Tu cuerpo desnudo me cubría de un delirio insinuante y tu amor ha resbalado por mi desnudez. En ese preciso momento me he contenido, pues solo presentirte a mi lado, era notar una explosión del placer y quería correrme de gusto.
Venías desconsolada por malos momentos con ese tormento que tienes a tu lado...en la angustia te he dado lo que más necesitabas : amor, cariño, abrazos, besos...tranquilidad y encuentro con deseos llenos de calma y paciencia envuelta en cariño.
Mis caricias te han dado la docilidad que te hace ser bella mujer. Mis palabras, mi pasión, mi respeto, mi anhelo... la ternura es lo que te ofrezco. Quiero hacerte el amor y amarte. Con un beso, he parado tanta palabra que me ofrecías pues no deseo saber nada de él. Te quiero a ti.
Mis besos han caminado por toda tu piel. Tus pechos han sentido la cálida sensibilidad de mi lengua y en esos momentos tus pezones han percibido el estremecimiento de mi boca abierta.
¡ Me encantan tus pechos !.... Mirándote a la cara te lo he dicho.
 Con un poco de prisa he llegado a tu coñito. No quería que albergaras más pensamiento banales.  El éxtasis, que ibas cogiendo, te ha propinado esa sensación de sentirte atrapada por mi lengua. ¡ Ay, tu coño, es una fuente de placer que me gusta de manera sublime !.
Lo he lamido con la suavidad que deseas; así te gusta y así te lo ofrezco yo.
¿ Quieres que te coma tu polla ?...Sin mencionar palabra he asentido, y con el gemido en mi garganta, he notado tu boca en mi miembro. Era un momento mágico, de gusto extremo. Me conducías a estar en la Luna haciendo el amor contigo, algo insuperable. Tu boca me humedecía,  me llenaba de una excitación contundente.  Hoy, quería que jugásemos y me has dicho que querías masturbarte tu para que me corriese yo.

Mis dedos han llenado todo tu coño, para con un simple movimiento, comenzar tu estremecimiento .. mi polla se ha erguido más, fruto de tu contacto bucal y del fuego que notaba en tu interior. Mis jadeos han ido floreciendo al verte como te retorcías de gusto. ¡ Por Dios, no pares !. En un momento , has sacado tu consolador y me has dicho que le has puesto mi nombre. ¿ Mi nombre ?... ¡ Si !, me has dicho con una provocación que me hacía no parar de masturbarte con mis dedos. ¡ Le he puesto tu nombre para en tu ausencia, acordarme del hombre que más placer me da !...

Tu juguete ha sido un diluvio frenético en tu cuerpo junto con mi miembro.. Te has llenado de pasión y los alaridos de amor han llenado tu boca.... Tu coño disfrutaba de mi. Tu culo , no queriendo ser menos, ha anhelado ser penetrado por ese consolador llamado como yo. Te corrías. Tus palabras entrecortadas así lo verificaban. El gusto te llenaba todo tu cuerpo.
Sin parar de masturbarme tu, no sabía cuando explotaría mi miembro erecto  pero sería pronto porque las venas de mi aparato así lo iban induciendo.... ¡ No puedo más ! ¡No puedo !... Mi leche ha sido la lava candente que ha aparecido en tu boca...inmediatamente has vuelto a chuparla para sentir que mi lava seminal permanecía tan caliente como yo. Mis dedos te seguían penetrando ese coñito de amor, mientras que el vibrador te lo introducía por tu culo. Quería llevarte a la corrida de la noche.

Con un 69 digno de los cuentos del kamasutra , hemos padecido el gusto divino. ¡ Me corro !, ¡me corro, ya no puedo más !. En mi boca he notado todo el placer que salía por tu vagina. ¡ Sigue sin parar de lamerme !. Al final , un liquido calentito ha salido para confirmar que tu corrida había sido digna de alabanza.
¡ Te quiero , mi amor !... y en un sueño pasional hemos descansado nuestros sentimientos durante las horas que predecían a un amanecer que era la alegría de los sueños....

jueves, 21 de febrero de 2013

¡ Ven, hagamos el amor !



La respiración se me hace profunda, sufro de interminables deseos
son premoniciones que se acaloran al verte y me manipulan mi sexo.
Desnudo estoy frente a ti notando como la excitación me encamina
a la desnudez de tu cuerpo.
Contengo el aliento y sufro de un rubor inmaculado.
El fuego embrujado que me proporcionas
hace que mi piel hierva al verte
me alivio, quedo derrumbado y me desmorono
ante la pasión que me entregas.
Esa sensación me lleva a saborear tus acciones cuando deslizas
tus manos por mi cuerpo deseoso de tus caricias.
Se acelera el ritmo de mi corazón . Es un activo
foco de placer que requiere el encuentro con tu sexo.
Tu mano masturba mi miembro y siento los espasmos del gusto.
La erección te satisface a lo que aplicas más intensidad
para así lograr que la dureza haga estragos en tu vagina.
Tus pechos  los saboreo. 
Sacio mis ganas de lamerlos
cuando mi boca se posa en los pezones que son una incitación.
¡ Hagamos el amor !
Lléname de movimientos sugerentes donde perciba estimulos
que sean frescura en el acto sexual.
Ante tu mirada me siento provocado, con impetuosos deseos
de fornicar contigo.
Me provocas, me enloqueces....me cubres de un estremecedor momento.
Siento convulsiones cuando estoy penetrando tu cueva de placer.
Son explosiones de gozo lo que me aborda por la dedicación de tu ternura
y quiero alcanzar los orgasmos más delirantes
para sufrir el placentero agotamiento de tu cuerpo.
¡ Ven, hagamos el amor !

martes, 19 de febrero de 2013

Hoy, te quiero más que ayer...

Ser el refugio de tu cuerpo es lo que requiere mi sentimiento. Adentrarme en cada estimulo que produce tu intimidad y recorrer esos labios humedecidos para que me hagan adentrarme en el regocijo que me ofreces..
Quiero desplegar mi ímpetu en tu deseo. Experimentar con tu éxtasis los más emotivos encuentros con el sexo y purificarme en ti cuando hagamos el amor y lleguemos a agitarnos de gusto.
Me conmueve esos pechos en plenitud . Estoy poseído por el sabor que desprenden.  Me hacen degustar lo exótico de tu belleza.
Es mi condena quererte y remontar el tiempo para tenerte en mis brazos, para hacerte el amor junto a la luna y así alcanzar esos estados de complacencia.
Recorrer las curvas de tu cuerpo es mi anhelo. Sentirme desplomado en tu piel con olor a azahar...cada flujo que emanas es un derrame de candente amor en mi.
Eres la atracción que produce un estremecimiento lujurioso en mi cuerpo. 

Eres como el rocío de la madrugada al amanecer y yo el pétalo donde depositas tus besos.
Quisiera que mi lengua recorriese la silueta de tu torso y hacerte alcanzar los gemidos del placer. Cuando en tu intimidad mi miembro descargue su poder, quisiera que hallases el goce de tu sexual embriaguez.
Si, mi amor, quisiera disfrutar de ese coito furtivo que nos riega en el encuentro nocturno y olvidar el tiempo junto a ti. 

Hoy, mi amor quiero mojarte con mi saliva hasta que toda tu vagina se lubrique y alcancemos la diversidad de fantasías sexuales requeridas por ambos.
Quisiera desfallecer por el magnetismo que me atrae de tus suspiros y ese encanto que me proporciona tus besos. Vivaces son nuestras obsesiones porque deseamos lograr ese orgasmo que nos haga desfallecer en la cama.
¡ Ven, acércate a mi !
¡ Hagamos el amor alumbrados por la luna !
Quiero gozar de tu cueva de placer, de esos pechos duros, de esos labios jugosos y de esa fogosidad que da tu corazón.
¡ Ven, cariño, Ven !
¡ Quiero hacerte el amor !.

lunes, 18 de febrero de 2013

Sin deseos de ver pasar el tiempo.

Concentrada en la desnudez de aquel sujeto que estaba frente a ella, se sentía intrigada por cuánto fuese a hacer y cómo se lo haría...la incertidumbre le corría por su cuerpo, era poseída por el desconocimiento y eso la cubría de sensaciones misteriosas desde los pies a la cabeza. Cada sensación delineaba por su contorno y se sentía acogida por placeres indescriptibles.
Su pecho ancho, musculoso, con un abdomen que se diría perfecto...su piel suave, digna de un profesional del sexo pues estaba curtida en la sensibilidad. Su tacto tibio como la seda...tenía a todo un sex-symbol delante y no podía perder la ocasión de disfrutar de aquel regalo de la vida. Aquel hombre del cual no sabía nada era una alegoría sexual. Intentaría disfrutarlo al máximo. Ese era su objetivo y su deseo.
Cerró los ojos tras unas preliminares caricias. En su cuerpo notó unas manos fuertes. Tomó un sorbo de aire e inhaló profundamente el aroma que desprendía aquel torso desnudo digno de los pintores más afamados del renacimiento. Sus manos se deslizaban por su cintura. Descendía dócilmente llevándola a una agitación de todo su interior. Tocaba sus caderas...se sentía seducida completamente y en posesión de esa emoción plena.
Quería liberar la timidez que la había sobrecogido por la magnitud de la belleza que tenía delante. Aquel miembro erecto la estaba llevando a pensamientos inmorales, lujuriosos y no se jactaba de pensar en lo que sería cuando la sintiese dentro de su vagina.
Noto como por el escote de su vestido unos dedos atrevidos recorrían ese valle de placer entre sus pechos. Estaba hipnotizada por aquella mirada que la iba conduciendo a una respiración irregular fruto de las alteraciones que la iban abordando. Sus ojos parpadeando eran como una llamada, le ardía las mejillas y percibía los primeros síntomas de la excitación en su entrepierna.
Lentamente fue desabrochando el vestido hasta hacerlo desaparecer de su cuerpo. Sólo le quedó el tanga que ocultaba la mayor de sus intimidades. Una intimidad que explosionaba de gusto. El temblor la sobrecogía y así lo expresaba su piel al erizarse todo el bello de su cuerpo. Su reacción fue cubrirse los pechos.  Aquel diestro amante le paró su acción. Bajo las manos con ternura y sus ojos contemplaron aquellos senos que se le brindaban en todo su esplendor. A ella le acogió el pudor, lo que provocó que sus pezones se irguiesen más. Estaban duros, listos para ser chupados y conducir a su dueña a los placeres más agradaciados en lo referente al sexo.
En la perdida de la noción del tiempo, y con las miradas a los ojos del hombre que tenía enfrente, no se percató de que ese seductor hombre se inclinó para deslizar su boca hacia sus pechos y comenzar a lo requerido en el pensamiento de ella. Estaba comenzando a chupar sus pezones. Succionaba los pechos, los lamía y provocaba un delirio alarmante. Perdía contacto con la realidad a cada chupetón pero estaba en un momento que nada era comparable. Sufría de placer. Le recorría la más grata de las emociones y en su vagina notaba los primeros espasmos con la humedad que iba alcanzando.
A cada mordisco de los pezones, el estremecimiento iba aflorando. Tras jugar un rato con la dureza de sus pezones y el sucesivo manoseo en los pechos, se alzó hasta ponerse frente a frente con ella. Su aliento la sumergía en un delirante estado. El roce de sus labios la llevó a entregarse plenamente a un beso interminable. Era todo tan especial que no deseaba que pasase el tiempo.

sábado, 9 de febrero de 2013

Junto a aquel desconocido....

Estaba nerviosa en aquella habitación. Era el típico burdel de antes sólo que disfrazado de hotel con un toque muy adecuado para el amor. Se diría que la regente tenía hasta estilo.
De su cabeza no se iba lo que estaba haciendo. Había conocido a un hombre. Un café y una buena charla no significaba que tuviese que acabar en la cama, aunque le atraía aquella morbosa situación. Una parte de su cuerpo quería probar la sensación de infidelidad y otra restringía la acción cuando en su casa tenía al hombre que la cuidaba y le daba sexo. Últimamente  lo encontraba desganado, sin ganas de hacerlo y cuando se encontraban en el acto sexual era una sensación vana o su miembro se afligía para así abstraerse del momento en el que estaban.
Tras cerrar la puerta, un estremecimiento recorrió su cuerpo. El hombre se le acercaba. Ella sentada en la cama se envolvía en dudas si seguir adelante o retroceder ya que aún no había pasado nada. Solamente unos besos en el coche y un tocamiento por su cuerpo había sido lo único que se había dado tras la charla en la cafetería.
Las miradas se encontraron. Ella asintió sin entender que hacia allí.
El se le acerco. Los primeros besos se convirtieron en un mar de deseo. El bochorno le subía desde su entrepierna hasta su corazón. Aquellos besos profundos le hacían perderse en el encanto y la pasión la iba llevando a discernir de las dudas...quería hacer el amor con aquel hombre.
Mientras el impetuoso hombre se acostaba en la cama, ella quedó paralizada de pie. Aquella mano que la conducía a la cama le hacía rememorar las dudas.
Se movió lentamente para situarse frente a su desconocido. De nuevo los besos la tranquilizaron y la llevaron a confirmar su deseo. Ahora era ella la que lo besaba con intensidad. Su lenguas lenguas jugaban. Se evaporaban las dudas y quería hacer el amor . Lo necesitaba. Deseaba encontrar lo que había perdido junto a su marido. Nadie se enteraría.
Sus ojos puestos en la desnudes masculina la llevaron a arderle todo el cuerpo. Sentía pudor y se ruborizaba. A parte de su esposo, no había visto a otro hombre desnudo en plenitud. Su miembro estaba erecto fruto de la continua masturbación que se aplicaba. Se excitaba solo de verlo. Quería tenerlo dentro y que le administrase el mayor de los placeres.
Los labios del hombre se le acercaban. Su boca los deseaba.
Sin más preámbulos, su ropa fue quitada y su cuerpo ya aparecía desnudo. Su madurez no había provocado cambios en sus pechos, ni en su vientre .... se diría que su cuerpo era perfecto y que cualquier hombre desearía fornicar con ella.
Se sentía atrapada por aquellas calientes manos que se posaban en su desnudez y que comenzaban a deslizarse hacia su bajo vientre. Con un valor lujurioso, puso una mano suya sobre la de su amante y la llevó hacia su intimidad. Al notar la caricia un estremecimiento la armó de gusto. Esa sensación era la que deseaba y se dejaría hacer cuanto desease aquel hombre que la miraba con frenesí.
Sus gestos inusuales la absorbían, la conducían a sobresaltos emocionales, a ese estado que había abandonado con su cónyuge.
Estaba a merced de aquel galán que mostraba su personalidad más cortes. Era enérgico, pasional y su belleza le hacía perderse.
Se tomo su tiempo. Los besos se apoderaban de la relajación que acogía a su piel y en su vagina notaba las caricias. Notaba como los dedos se introducían en su vagina.
Unas sensaciones afectuosas fluían por todo su cuerpo. Estaba atrapada por el deseo y no quería desatarse de aquella locura llamada sexo.
¿ Qué pasaría ? ¿ Cómo le haría el amor ? ¿ Le gustaría ?
Se mostraba ansiosa, quería saber qué pasos daría aquel hombre que no dejaba de lamer todo su cuerpo.
Su expectación se iba exaltando fruto de los primeros síntomas del gusto que le estaba administrando.
El sonreía con dulzura. Ella asistía con complacencia en su rostro.
Todo estaba en camino de pasar una tarde maravillosa junto a aquel desconocido...

miércoles, 23 de enero de 2013

Placer...


Siente que me aproximo a ti, que busco tu abrazo y esos besos que tu boca espera de mis labios.
Nota como las caricias recorren tu cuerpo, cómo mis manos se detienen en tus pechos e infligen unos intensos masajes. Los aprieto y mis manos recorren cada palmo de tu desnudo pecho.
Suavemente toco tus pezones, están duros y me gusta. Los chupo y los lamo.
Te escucho emitir los primeros gemidos. Estás tan bonita con esa cara de placer que me lo transmites a raudales plenos para colmar mi sexo de plenitud.
Bajo lentamente por tu vientre. Mi lengua que quiere darte una sensación altamente evocadora de frenesí.
Tu cara gesticula victima de la excitación que vas alcanzado. Te miro....
 Mis manos se desplazan hacia esa intimidad que me espera. Abres las piernas y tu vagina late, desea mis caricias y mis besos. No la hago esperar. Propago mis besos en los labios vaginales y el estremecimiento te acoge.
Se te altera el cuerpo embriagado en el ímpetu de los gozos. Se produce un estremecimiento en la piel . Tu bello se eriza victima de la masturbación que propina mi lengua en tu clítoris y gimes.
Seguidamente mis dedos te penetran. Te escucho suspirar intensamente y fluyen los jadeos.
Noto como vas alcanzando unos estados de felicidad profundos y eso lo refrendo dando más intensidad a la penetración en la que estoy sumido.
Me levanto y hago que tu boca vaya a mi polla. ¡¡ Chupala cariño !!
Al tenerla entera en tu boca siento como se desgarra mi pasión. ¡ Sigue , sigue amor !
Eres una mujer llena de pasión y así me lo trasmites.
Me provocas estímulos increíbles. Me hace ser un volcán sexual.
Ahora, te levanto. Agarro mi polla y te penetro. Las primeras sacudidas son muy suaves y te gustan pero quieres más, mucho más. Quieres que te penetre intensamente, que te haga ver las estrellas del amor. Nuestras miradas se cruzan y sonreímos fruto de lo entregado.
Te giro y te follo por detrás. Tu ano se abre deseoso de ser penetrado.
Mientras acontece, tus dedos penetran tu vagina. Eres una fuente de deseo que quiere alcanzar el mejor orgasmo posible.
Los movimientos se hacen incesantes, continuos y placenteros.
Te cambio de posición y vuelvo a follarte por tu vagina. Estamos frente a frente. Me estás colmando de frenesí y quiero correrme dentro de ti...
La intensidad es plena. Estoy agonizando dentro de tu cuerpo. No quiero que acabe. Tus dedos me pellizcan los pezones y buscan mi boca jadeante...pero ya no puedo contenerme y me corro dentro de tu vagina.
Inmediatamente, tu boca va a mi polla y lame mi leche calentita que sale a borbotones como la lava del volcán. Te gusta mamarla con la leche saliendo...
Acabamos placidamente en la cama disfrutando del amor entregado y sonriendo mutuamente...¡ qué placer alcanzo cuando estoy contigo !.

lunes, 21 de enero de 2013

caricias y amor...y II

   Ella empujaba. Todo su cuerpo quería absorber el calor que desprendía aquel cuerpo adorable que estaba  bajo su desnudes. Sus manos recorrían su pecho. Estaban calientes , aunque se diría que su estado era un volcán en erupción. La sucesión de posturas fue aconteciendo para así ir aliviándose de la intensidad infringida en cada posición. Las acometidas del hombre buscaban ir estremeciendo lentamente todas las partes que no habían alcanzado alterarse, aunque se podían decir que eran pocas. Atizaba el fuego interno de tal manera que tenía entregada a aquella fuente de placer; todo lo requerido le era complacido. Su belleza aumentaba con el paso de los segundos...estaba alcanzando una plenitud subliminal consecuencia de las frenéticas penetraciones, la ternura en las caricias y la maestría en la forma de besar.
   Su río emocional se intensificaba y la sangre le hervía en las venas. El cuerpo de ella recibía un gusto exacerbado, delirante, pleno. La humedad le iba cubriendo toda la textura de su vagina. Quería más, mucho más y así se lo hacía saber a aquel hombre entregado. Cada movimiento del pene masculino hacia adentro la llevaba a los gemidos más alarmantes. Las convulsiones le sacudían desde el interior de la vagina hacia afuera expandiéndose por toda su piel. No se contenía. Gritaba con una sensualidad que era un foco sexual activo en el acto amoroso. Se retorcía tocando sus pechos y llevando sus manos hacia su cabeza para acariciar su pelo.
Poco a poco fue vislumbrando como él posicionaba su boca en sus pechos. Tocar sus pezones le provocaba un arrebatador escalofrío  Era un chorro incesante de estímulos y más cuando la boca fue lamiendo todo el alrededor de los pezones. No se detuvo en esa parte de su desnudo cuerpo sino que pausadamente iba a la búsqueda de su cueva de amor. Sus dedos propinaban un intenso masaje por su espalda abajo hasta llegar a su sexo humedecido. Fue ese instante cuando su respiración se volvió entrecortada. Discurría frecuencia emotivas por todos los músculos. Ella agarró su cabeza y sin más llevó la boca del hombre a su clítoris que lo esperaba para ser lamido, chupado y cuanto quisiera hacer con aquella mano que deambulaba por su entrepierna.
   El contenía sus jadeos besando aquella ardiente vagina. Aquel olor, aquella fragancia corporal lo excitaba. Suspiraba de deseo. Levantaba la cabeza y miraba las expresiones que alcanzaba aquella maravillosa cara femenina. Unos gestos que lo volvían a conducir a seguir provocando más placer a su dama de noche. Cuanto más intensidad daba a la penetración por parte de los dedos, ella hacía más fuertes los suspiros; el estado que la acogía la conducía a un delirio maravilloso y no quería que acabase. Ya no era sólo un dedo sino que notaba como dos dedos le abrían los músculos vaginales. Era fulminada en toda regla por unos incipientes dedos que querían llegar a hacer que la mujer alcanzase un ansiado orgasmo. Los contoneos, los gestos y los espasmos sexuales le provocaban alcanzar un gusto anhelado. Ahora si percibía el caudal orgasmico. La sumisión la desbordaba y la lava del placer le salía a borbotones. La convulsión afloraba y no podía contenerse más. Su cuerpo estaba caliente, le ardía su vagina, su clítoris era un manantial de líquido fluido del interior de su sexo.
   De su boca salió un grito fruto de la satisfacción alcanzada. Quedó abrazando la cabeza de su acompañante dando rubrica al placer que le recorría todo el cuerpo. Había conseguido un orgasmo pleno y se sentía como si volase por el cielo del amor.

viernes, 18 de enero de 2013

Caricias y amor....

   En la parte interior del muslo, las caricias iban deslizándose con suavidad hacia arriba. El calor iba surgiendo por todo su cuerpo y la piel recibía esos efectos estremecedoras que la cubrían de maravillosos estímulos. Estaba impaciente. La lentitud de aquellos dedos que surcaban por su desnudes la tenía en una profunda desesperación pues deseaba el ímpetu que la hiciera acoger un placer sobrecogedor.
   Ante el contoneo, los dedos recorrieron los labios vaginales. La espera los había cubierto de un ardiente estado. Ella se sentía arder por dentro con simples roces. Quería padecer el fuego interior, la vivacidad sexual más reconfortante y humedecerse fruto de la pasión de aquellos dedos que la estaban llevando a un paraíso lleno de fantasía amorosa. Sin pensarlo, arqueo el cuerpo. Empujaba hacia la mano para notar como los dedos penetraban en su sexo.
   Pacientemente él no se aventuró a lo codiciado por ella. Quería inquietarla y así producirle esa tentadora excitación que da lo anhelado . En su mirada hacia los ojos de su amante notaba como hablaban; era una incitación a lo que pretendía, a lo que ella quería recibir sin mas preámbulos. Su interior acogía el mayor de los diluvios lujuriosos y no anhelaba más caricias, sino ser penetrada. El correspondía con su sonrisa morbosa sabiendo lo que hacer y viendo como se inquietaba. Estaba embriagada en amor. La calma precedía cada frotación en su vagina , en el clítoris y en la penetración hacia el interior de su sexo. La impaciente mujer se movía vigorosamente. Sus palabras le pedían más intensidad.
   Mientras ella disfrutaba de lo que le provocaban aquellos dedos, él se regodeaba en las expresiones de su cara. Contemplaba como cerraba los ojos en un entusiasmo reconfortante, como el éxtasis iba surtiendo efectos en todo su regocijo. Sus pezones estaban erguidos, duros y listos para ser chupados y lamidos. Esa calma de la que disponía en un principio, ya se fue evaporando. Ahora comenzaba a estremecerse él también, pues su pene así lo denotaba. Su mano humedecida con el flujo que salía de adentro de la vagina lo había hecho alterarse. Su miembro cada vez iba alcanzando las proporciones que la acompañante deseaba. La masturbación que recibía era algo formidable. Ya su respiración se alteraba y los latidos se volvían intensos.
Al percibir el avanzado grosor del pene de su acompañante, se regodeaba en el fuego que la abrasaba desde el cabello hasta los dedos de los pies.Su cuerpo era un foco seductor, sensual e impregnado en una fogosidad encantadora. El placer la sobrecogía. Estaba disfrutando aunque deseaba más...Aquellas caricias, aquella boca en sus senos, en sus labios, en su cuello....aquella lengua que le infligían un placer supremo la estaba llevando a lograr ese orgasmo cautivador. A cada penetración de los dedos, sus piernas levemente se separaban más. Sus labios sexuales, su clítoris ..todo albergaba un acaloramiento profundo. Los suspiros combinados con gemidos así lo verificaban. A las miradas provocadoras del hombre, ella respondía atraiéndolo hacia su boca para besarlo con plenitud. Sin emitir palabra alguna daba la sensación de pedir que ya fuese penetrada. Ese miembro que tenía en su mano estaba listo después de la intensa masturbación. El río de gozo la bañaba completamente y lo provocado por los dedos era algo lleno de fantasías pero quería sentir la dureza de aquel pene erguido.
Con el pensamiento puesto en lo que debía hacerle, encontró lo deseado. Fue un momento de un esbozo de gemidos continuados . El grosor de aquel pene se deslizaba por su vulva desgarrando las paredes vaginales. Ese primer grito aglutinó toda la espera y lo deseado. Entraba y salía muy dulcemente. Buscaba profundidad y hacer que aquella belleza padeciese los más gratos impactos sexuales.

continuará...

domingo, 13 de enero de 2013

Estar a tu lado...


Me late el corazón al estar a tu lado,
un suspiro, un deseo...todo lleva a tu cuerpo.
Siento que me acaricias, 
que excitas mi pene llenando de un descontrolado lo que soy 
aunque es lo que requiero de ti.
¡ Tócame !,
masturba la pasión que desea engrandecer contigo.
El roce de tus senos en mi pecho 
me hace soñar con tu dulce latir.

Poco a poco 
haces que lleguen las ganas de eyacular.

Con tu vagina humedecida entro en la seducción,
en tus pezones poso mi lengua 
deseo besarte sin descansar...
serán tus gemidos de placer
el éxtasis que nos llama al amanecer.
¡ Fóllame !,
dice tu boca sobre la mía.
¡Penetra en mi y llena mi cuerpo de tus sensaciones!,
susurras con ilusión.

Me encuentro amarrado a tu cuerpo
lleno de tu aroma de exclamación.
Tus pechos son mi frenético pensamiento,
con caricias suaves te doy mi pasión....
mi boca empedernida en tus pezones
loca se vuelve de satisfacción.
¡ Lame mi polla !,
son mis palabras al sentir tu boca en mi.
Con delirios que me llevan a la luna
haces que me corra adosado a ti.

Mi boca en tu vagina te dará vida,
mi boca jugará con tus labios sexuales...
un juego en tu clitoris divino
para que sientas todo tu cuerpo enaltecido
correrse de placer al amparo de mi abrigo.
¡ Te quiero , corazón !,
repitamos el juegos hasta que llegue el sol,
quiero darte mi pasión hasta que nos deslumbre el amor.

sábado, 5 de enero de 2013

Quiero hacer el amor - y II -


Mi cuerpo se sentía animado pero mi mente supo reaccionar sin vacilar un momento.
- ¡ Te pasa algo !-.
El llanto afloro en tu rostro y te sonrojaste. Salimos del bar para dar un paseo. Las palabras que salían de tu boca relataban una vida apática y sin alicientes. Llegamos a ese lugar que me daba intimidad . Sin pensarlo te dije - ¡ aún quieres follar conmigo !.
Un gesto afirmativo dio la respuesta deseada. Abrí la puerta del portal y nos adentrarnos en el pasillo que llevaba al ascensor. Los besos y caricias hacían que nuestra pasión ardiese de emoción. Quería devorarte a besos y tocar todo tu cuerpo, estaba fascinado con tu respuesta y el agradecimiento era besarte y comerte la boca. Mi mano toco tu entrepierna. Sentí como ardía aquella vagina que estaba deseosa de sexo. Al tocarla, unos gemidos de placer salieron de tu boca, esto hizo que más intensamente tu boca se posase en la mía . Besabas con una intensidad aguerrida y todo llevaba a que nuestras lenguas se enredarse en un juego maravilloso.
Por fin llegamos al piso.
¡ Estábamos solos, no te preocupes por nada. Nadie vendrá a molestarnos !.
Mirándome a los ojos me dijiste que teníamos una hora por delante .
¡ Demuéstrame lo que eres capaz de hacerme !;
Inmediatamente comencé a desnudarte en el salón.  Cada botón de tu camisa era como entrar en un profundo misterio pues deseaba hallar el mayor tesoro tras la ropa . Te miraba cautelosamente mientras te despoje del sujetador. Tu cuerpo apareció desnudo. Era una piel bellísima y comencé a besarte. Tus pechos  grandes y bonitos me conducían a un lugar donde perderse. Aquellos pezones erguidos estaban llamando a ser besados. Tu cintura era maravillosa y tu culo aparecía de sueño tras caer la falda.
- ¡ Ya veo que te gusta llevar al aire tu rajita ! -
Tu sonrisa reflejaba el apetito sexual . Giraste tu cuerpo para encaminarte hasta la habitación : - ¡ Tienes miedo !.
Al entrar en la habitación , me desnude sin más preámbulos. Tus besos me producían mucho placer. Iban recorriendo todo mi cuerpo para llegar a mi pene. Allí detuviste tus acciones , tras contemplarlo erecto lo llevaste a tu boca. Por todo mi adentro corrió una sensación innombrable, el suspiro no se hizo esperar al contacto de tu lengua en el glande. Lo lamías, chupabas con una destreza que me tenía embriagado de tan sutiles sensaciones. En aquel momento, de tí consentía todo cuanto me hicieras...Yo también quería recibir de ti. Te induje a que hiciéramos un 69. Requería absorber cada gota de aquella raja humedecida que estaba deseosa de ser penetrada.... Tu chupabas y yo lamía . La excitación iba en aumento.
   Todo el malestar que nos albergaba en el bar fue desapareciendo y allí estaban nuestros cuerpos deseosos de sexo, pasión y cuando diese esa hora que nos habíamos marcado.
¡ Cambiemos de posición. Me pondré encima !
Con maestría, tu mano condujo mi pene hacia el agujero de tu vagina. Juntos esbozamos un primer quejido de placer. Los movimientos fueron cautelosos. Estaba fascinado contemplándote mientras te contoneabas encima de mi cuerpo. Te movías de forma embriagadora. Tocaba esos pechos hermosos que me seducían. Todo el aroma de tu piel en mi cuerpo se expandía... Era como estar en el Paraíso.
   Follamos sin descanso tanto por delante como por detrás. Con intensidad y con templanza. En un momento ya de culminación te dije que me iba a correr, a lo cual te incorporaste sobre mi para meter mi polla en su boca.
Ya no podía contenerme más . Quería correrme de gusto sobre sus tetas erguidas. Con dulzura frotabas mi leche sobre su cuerpo como si la pasión fue sido correspondida... Nos fumamos un cigarro para saborear cuanto habíamos dado y lo acordes que se sentían nuestras mentes tras hacer el amor.
   Llegaba la hora de marcharse. En el ascensor nos besamos pero ya el modo era diferente. Era sensación de haber encontrado a alguien maravilloso. No eran besos de atracción sexual, sino algo distinto. Así lo decían también las miradas .
Al llegar a la calle , nos despedimos y te dije que si volvería a verte.
¡ Me encontrarás en el bar donde nos hemos conocido !.
Con un beso nos despedimos para irme como un chico con un regalo de cumpleaños. Fue increíble todo lo que me había pasado en pocos momentos....
Aquí estamos de nuevo, juntos como el primer día y esperanzados que sigamos unidos por mucho tiempo viendo pasar los días hasta que solucionemos cada cual su problema personal para quedar unidos para siempre.

sábado, 29 de diciembre de 2012

Quiero hacer el amor - I -


   Triste apareciste. Cansada de un día sin sentido y sin emoción, todo te seguía siendo monotonía de la que apacigua al más divertido ser...
En nuestro primer encuentro, tras unas palabras, lo que pronunció tu boca fue : "quiero que hagamos el amor". Inmediatamente contesté que si; que me apetecía mucho estar entre tus brazos y darte todo mi calor de hombre, mi cariño, mi consuelo y ese frenesí que nos haría sentirnos liberados de los pesares del día y de muchas más cosas. Mi amor te regaría todo el cuerpo para que sintiese que el día no concluía en la más absurda apatía.
Tu vida era todos los días igual... la familia, el trabajo, cocina, casa...las sonrisas sin saborearlas y practicar sexo con alguien que no te hacía sentir lo que requerías. Todas las fantasías se te habían ido.
- Tengo un lugar que igual te gusta y es una zona muy tranquila ó ¿ Tienes tú un lugar concreto donde contarnos nuestras tristezas ? -
Aquel lugar fue siendo nuestro secreto, la intimidad y encuentros tanto sexuales como compartir palabras. Estaba cargado de pasión. Lo disfrutábamos algunos días a la semana; era dónde nos encontrábamos relajados y felices. Entre esas cuatro paredes nos regocijábamos de un sentimiento mutuo. Esos instantes te hacía convertirte en una mujer deseosa de placer y alejarte de una convivencia que , por momentos, no deseabas. Al llegar a casa te sentías con más edad de la que tenías realmente.
   La relación con tu marido no pasaba por los mejores momentos ... El amor se había perdido para convertir la vida diurna en continuas discusiones. Ni amor, ni sexo, ni relación...nada encontrabas en aquel hombre que tenía a su lado por las noches en la cama. Así tu tristeza iba aumentando a pasos muy continuos.
   Estabas en aquel bar en el que solías tomar café por las tardes antes de ir a recoger a sus hijos del colegio.  Yo te miraba y notaba tu tristeza por tu forma de tomar el café y dar la calada al cigarro pues la desgana se notaba a la legua. De pronto te dije: - ¡ Perdona, tienes fuego !- Con insignificancia y sin mencionar palabra, me diste tu mechero . Encendí mi cigarro y te dije : ¡ gracias !. Seguía sin mencionar palabra pero cuando me iba , me llamaste :-¡ Perdona , no he estado correcta !, ¿ Quieres tomar un café conmigo ?, - ¡ Tengo ganas de hablar y no sé en cual depositar mi tristeza !.
- ¡ Ya somos dos entonces porque ya he dicho que no iré al casa por motivos de trabajo !-
- Después del café quiero que hagamos el amor -. Mi respuesta fue sin premeditación y sustentando el deseo de copular con una bellisima mujer.

continuará...