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jueves, 4 de diciembre de 2014

Cae la noche y te busco.

Cuando la noche se expande por un cielo de estrellas
respiro profundamente con un sueño en mi mente.
Observo a través de mi ventana la luna
y en su brillantes veo tu cuerpo desnudo.
Ese terciopelo que envuelve tu figura se clava en mis pupilas.
Con empeño te miro y la respiración se vuelve más intensa.
Un interminable deseo me aborda.
La frecuencia de tus besos son añoranza, el tacto de tus manos
es placer que en esta noche no llega.
Sacio mis impulsos con el roce en mi pene.
Las caricias son mensajes estimuladores que me acercan a ti.
Esas caricias quisiera expandirlas por tu desnudes
y llegar a tus senos con mis labios para que así notases
el ímpetu que llevo dentro.
El fuego cautivador que corre por mis venas
ya no se siente aliviado porque tu no estás.
La pasión está desubicada y la capacidad de disfrute
no cubre mis necesidades sexuales.
La masturbación no atesora saciar estas ganas de ti
que en esta fría noche deseo.
Quisiera derramar mi saliva por tus pezones,
hacer vibrar ese clítoris para que consigas llegar
a esa excitación suprema.
¡ Me gusta mirarte cuando el éxtasis te arropa !
Tengo ganas de penetrarte con mis dedos y que halles
esa humedad morbosa que incita a la penetración de mi miembro eréctil.

Al hacerse los movimientos más desvanecedores
quedaremos fundidos en el sexo más ejemplar.
El dolor no acontecerá y si esas sensaciones más placenteras
que nos haga disfrutar del cuerpo a cuerpo.
Con énfasis buscaremos la pureza del amor.
La reiteración de envestidas será una explosión de placer
que nos lleve alcanzar ese estado exuberante
que se produce cuando nos miramos.
¡ Me gusta verte complacida !
Son tus quejidos la insistencia.
Son tus expresiones faciales mi empeño.
Son tus susurros ...gusto interno.
Cada penetración nos lleva a mutuo estremecimiento.
El calor de tu vagina produce más aceleración en el movimiento.
Las pausas encienden más mi pasión.
Quiero placer porque te amor.
Sin quererlo, la masturbación es un echo
y el semen se esfuma cuando quisiera entregártelo.
Otra noche estaré sólo.
Otra noche el sexo será individual
pero no decaigo en temor 
porque sé que pronto a mi lado estarás.

jueves, 27 de noviembre de 2014

Madrugada sin ti

Con esa frescura que da la madrugada de otoño y más cuando cae la lluvia sin tregua, quiero tener el calor de tu cuerpo desnudo. Las palabras predicadas con las horas del día resuenan en mi mente lo que me hace buscar ese amor que salía de tu boca deliciosa...quería tener la combinación del amor, del sexo, de la pasión y la lujuria.
Notar en mis labios tus besos, mirarte y complacerme porque, al tenerte adosado a mi desnudez, siento que tus ojos brillan como las estrellas en una noche de verano.
El simple roce de tu cintura ya ha enaltecido mi miembro. Todo estaba dispuesto para caer rendidos en los brazos del frenesí. Mi piel deseaba sentir la caricia de tus dedos. La necesidad de placer ha roto el sueño y anhelaba entrar en ese juego amoroso que nos hiciera caer rendidos fruto de movimientos sin tregua. Verte complacida y yo entrado en un delirio desequilibrante es una satisfacción que me une a cada momento a ti.

En los besos seremos placer sin control.
Las caricias llevaran a arrebatos sexuales desmedidos.
Al entrar en tu cuerpo hallaremos la bendición 
de las sensaciones más orgásmicas.
El deleite del acto sexual nos liberará los sentidos.

Cuanto se piensa con el silencio de las últimas horas de la noche no se hace realidad si el apetito sexual no se hace presente.
Esperaba que con las caricias en tu cintura, en tu pecho y en tu trasero se refrendase ese fuego que parece dormido con la llegada del sueño. Al dormir desaparece las ganas de tu cuerpo y sufro un martirio. El pensamiento me traslada a cuantas palabras han rememorado tus momentos de juventud y siento que no eres la misma. La negación provoca desgana, nula motivación y buscar el placer en la masturbación nada apetitosa cuando has absorbido la pasión del cuerpo adyacente.
Quería notar como tus labios me besaban y alcanzar un regocijo maravilloso.
Deseaba tocar tus pezones y hacerlos engrandecer para que se pusieran duros para después lamerlos y elevarte a esas alturas que noto cuando cierras tus parpados. Me apetecía esas caricias de tus manos, esa masturbación que me enloquece. Codiciaba esos suspiros cuando te penetro por detrás y consigues un placer ponderoso al igual que yo. Correrme en tu cuerpo era mi aspiración porque se que te llena de satisfacción...pero esta noche todo ha sido en vano y el sueño te ha impedido entregarte a mis impulsos y deseos.

Sin tu cuerpo siento la ausencia del placer.
Nada me satisface cuando tus besos se evaporan en la noche.
Siento que no seremos rociados por juego sexual
y la abstinencia provoca pensamientos indebidos.
Te busco y el rechazo me desalienta.
Te busco y tu presencia es solo sueño.
¿Que ha sido de esa fogosidad
y de esos placeres que alcanzabas en el pasado ?


sábado, 15 de noviembre de 2014

Un fuego que se ha aletargado.

Pregunto a la noche dónde se halla ese fuego que tus palabras predicaban. El silencio mudo se muestra, ya no escucha los suspiros que de tu cuerpo salían cuando llegabas al orgasmo. La pasión se desintegra con el paso del tiempo y yo, anhelante de un placer desconocido, no siento las enseñanzas sexuales que escuchaba por comentarios de bocas secundarias.
Al calor de unas sábanas calurosas he apreciado la llamada del deseo. Las ganas han inflamado las venas de mi cuerpo y mi sangre era estímulos que engrandecían mi miembro. El acercamiento era una incitación al contacto más íntimo. Las caricias propinadas querían hacer emerger ese fuego pasional que habita en tu interior y que se estaba apagando con el transcurso del tiempo. A pesar del continuo frotamiento en tu entrepierna, sólo he notado leves estremecimientos y un rechazo que ha sido como flechas que propinan la muerte.
Noto como la frialdad cubre tus ojos, se hace extensión en tus caricias y congela el amor. Tus manos se han convertido en puro hielo y en mi desnudes percibo una aflicción que desintegra todas las sensaciones de un principio. Ya tus pezones no me buscan, tu vagina no se muestra humedecida fruto de el sólo contemplarme. Ya tus besos parecen como un regalo que no llegan a enardecer mi corazón...
La madrugada pasa con el silencio de la mano. Quisiera masturbarme y saciar así mis ganas de placer...¡ ya ni eso se me hace cercano !
A cada momento te busco con esos leves pellizco en los pezones, con tiernas cachetadas que hagan cubrirte de emociones sexuales. Busco tus labios para que los besos alienten a ese fuego que permanece aletargado y hagamos el amor hasta que logremos descargarnos de las retenciones acumuladas.
Nada sabe igual sin tu acompañamiento. Días pasados, la tensión cubría mente y cuerpo en mi persona. El fuego se deslizaba por mi piel. El calor me delataba...quería hacer el amor, pero sólo hallé el rechazo de tus manos y el giro de un cuerpo que ambicionaba. La turbación hizo que las ganas de ir al baño apareciesen. Sólo era ir al servicio y volver rápidamente para intentar conciliar un sueño que no me apetecía. Acabado mi acto en el baño, la erección continuaba...en aquel momento si que me atacó ese ansia sexual que hace despertar todas las neuronas sensitivas del cuerpo. Sin pensarlo dos veces, comencé a masturbarme. Al principio, mi acción me llevaba a un pensamiento vano, sin sentido, pues, en la cama tenía a una diosa maravillosa con la que deseaba follar. Con el avanzado acto el gusto iba apareciendo. La excitación erizaba cada pelo de mi piel. Estaba adentrándome en el camino más placentero y ese mismo efecto codiciaba tenerlo yo mismo en la cama y transmitirlo a tu interior para que así saliese ese fuego del que tanto había oído hablar. La continuación condujo al entusiasmo. El gozo se hacía presente...notaba como el semen iba llegando a la punta de mi pene para ser expulsado como la lava de un volcán. Con un suspiro quedé complacido. Todo aquel semen esparcido se lo llevaría el agua cuando me apetecía expandirlo por tu cuerpo o ver la cara de satisfacción al ser engullido por tu boca.
Concluido mi acto, el regreso a la cama fue sin sabor. Nada me había quedado. La descarga seminal había significado un impulso solamente, y, una vez concluido, poco valor había alcanzado. Mis pretensiones no habían sido complacidas y lo ambicionado no lo había abrazado.
Tu sueño seguía profundo, profundo como el fuego que ya ni espero. El sexo se había evaporado y nuevamente la decepción se interiorizaba. Ese fuego incitador se lo llevaría el pasado. El pensamiento se desborda y pregunto a la noche qué hacer para que ese calor pasional salga de tu cuerpo.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Saciemos el fuego que dentro llevamos...

Se agita el vientre 
la respiración se vuelve irregular
placer que se ahonda por todo el cuerpo
y, mientras te miro, el gozo me cubre.
Vibra la piel por las caricias
manos que se deslizan por mi pecho,
por la cintura, por las caderas...
manos que buscan complacer
lo deseado.
La extenuación es sabor que penetra,
el regocijo hace retorcer el cuerpo.
Los suplicios del deleite a mi llegan
y más ganas tengo
de hacer el amor esta noche.

Tus súplicas quiero hacerlas realidad,
quiero derretirme a tu lado y adentrarnos
en la pasión sexual más profunda.
¡ Apodérate de mis sentidos
cuando tu vagina atrape a mi pene
en el más sensual juego del amor !
Siento la humedad de tu entrepierna.
La excitación me apasiona e imploro
para que la demora no se haga eterna.
Encima de mi tengo la mejor de las visiones,
eres afrodita...pero, aún, más llena de belleza.
¡ Copulemos  y saciemos el fuego 
que dentro llevamos !

viernes, 24 de octubre de 2014

Masturbame sin hacerlo.

Hoy, quiero sentirme aliviada por mi misma. Deseo descargar en mi intimidad todo el placer que requiere mi cuerpo cuando tu no te encuentras a mi lado. Hoy, quiero satisfacerme yo misma y saciar mis ganas de sexo.
Atrapada en un fuego que hierve mi sangre estoy, necesito de la suavidad de mis dedos. El contacto con los labios vaginales es el principio de ese gusto que se concibe con solo tocar. La continuidad atesorará que lograré alcanzar los margenes de la felicidad. Cierro los ojos y las caricias propias hacen vibrar mis neuronas apagadas por la tristeza de verte marchar.
Ese roce de mi piel desarbola mi adentro. Los estímulos cobran vida en todas las partes de mi cuerpo y siento como mis pezones se erizan. Poco a poco logro la excitación requerida. Poco a poco, me va pudiendo la sensibilidad que cobra las partes más excitables de mi cuerpo desnudo.
Desde mi boca hasta mis pies siento la corriente sexual que me corre con bravura con sólo las caricias. Dependo de mi propia masturbación para lograr lo que tu logras en mi. ¿ Por qué te has ido cuando tu me haces subir al extremo del placer ?
Pasado el preludio de las caricias, la disposición de mis sentidos es penetrarme. El consolador no se me pasa por la cabeza utilizarlo, quiero recibir de mi...quiero llenarme de mi misma y saborear la fuente del gusto sin artilugios que provoquen la plena satisfacción.
Mi dedo se adentra. Es un desgarro apetecible que me lleva a una desfase de mis sentidos. Cierro los ojos y los primeros jadeos acontecen con una musicalidad suave. En mi mente suena voces internas que gritan más, quiero más...sigue sin detenerte.
Las convulsiones se apoderan de mi cuerpo...es una sensación sublime que me lleva como el mar a las olas hacia la playa. Rompo con un grito el silencio de la habitación. Se hace más intensiva la penetración y me retuerzo de gusto. Ahora, mi pensamiento no lleva tu camino. Solamente soy yo enfrentada a mi cuerpo para lograr la consecución de mi objetivo.
El clítoris se humedece y es mi dedicación. Hierve mi cuerpo. Pierdo la conciencia de la realidad y me invade el ogro gustativo. Toda mi entrepierna es una humedad que habla por si misma de lo alcanzado.
Una mano en mi clítoris y otra en mi vagina hacen que toda la pasividad mostrada en la noche se transforme en un cuerpo con plenitud de logros placenteros. Los gritos atesoran que estoy a punto de llegar a cubrirme de lo pensando cuando se iniciaron las caricias. Las neuronas padecen el descontrol. Mi sangre es marejada incontrolable y mi piel se humedece con un estremecimiento desbordado.
La intensificación en las caricias son el camino a la culminación requerida. Entro en un estado maravilloso cuando noto que la humedad llenan mis dedos y la excitación está alcanzada.
Chupo mis dedos. El sabor es algo indescriptible...y la relajación me hace estallar de felicidad.
Abro los ojos sin saber que buscar ni hacer, pues, poca importancia tiene lo que acontezca tras lograr ese estado de satisfacción.
Al poner, nuevamente, mis sentidos al corriente de la realidad mi pensamiento se apodera de mi mente...¿ Sin estar aquí era como si tú me fueses masturbado ?

miércoles, 15 de octubre de 2014

Masturbame mientras me besas.

¡ Masturba mis sentidos 
hasta que el placer llene mi cuerpo !.
¡ Cubre mi miembro con tu suave mano 
y hazme sentir que la erección 
está a tu disposición !.
¡ Dame tus besos !
¡ En tu boca quiero poner mi pene
y llegar a dejar correr mi semen
por tus labios !.

viernes, 3 de octubre de 2014

¡ Ven, que esta noche te espero !.

Quiero derretirme contigo esta noche. 
Estar a tu lado cuando la luna se desnude.
Deseo hacer brotar ese fuego que se acomoda en tu cuerpo.
Debemos librar esa batalla sexual en la cual ambos alcanzamos
el más plácido de los orgasmos.
La llamada del sexo nos unirá para deleitarnos
y alcanzar esos momentos que nos fascinan.
¡ Ven y quédate adosado a mi !
¡ Ven, hagamos el amor 
y dejemos correr al viento
los sentidos !
Estar bañado de tu aroma es mi placer.
 Tu cuerpo desnudo es el regocijo de mis ojos.
Alcanzo la extenuación
cuando mis manos acarician tus pechos,
cuando llego a tu sexo y noto como la humedad 
se ha apoderado de tu intimidad.
Hoy, me apetece saborear tu esencia,
sentirte encima de mi y fornicar hasta el amanecer.
Quiero morderte el cuello.
Quiero que las gotas del mesurado dolor
te bañen en un deleite pleno.
Quiero que te embriagues en un gusto desorbitado.
¡ Pídeme lo que desees !
¡ Tus deseos serán mi dedicación !
Cada gemido nos hará liberarnos de la abstinencia
y alcanzar esos instantes que, con nuestras manos entrelazadas,
nos llevará al placer más requerido.
¡ Ven y adentrémonos uno en el otro !
¡ Ven, que esta noche te espero !.

sábado, 27 de septiembre de 2014

En mi desvelo te echo de menos.

Me desvelo con el silencio de la noche. Pensando qué sería si tu estuvieras aquí me toco mis genitales para seguir con una leve masturbación que me lleve a calmar las ganas de tenerte a mi lado. Esa ruptura del sueño me hace imaginar y recordar...Mi mente puesta en lo pasado me traslada a momentos inigualables contigo.
El recuerdo me traslada a esos instantes en que estoy abrazado a tu cuerpo. Al decirte lo mucho que te amo, te lo digo con todo mi corazón. Decirte cuánto te quiero es demostrarte el valor que causas en mi y por eso te deseo tanto.
Al besarnos hallamos la profundidad del amor. Boca con boca alentamos a los malos augurios a salir de nuestros cuerpos y a que nos dejen conseguir el placer que tanto nos agrada.
Tu ausencia me ahoga. Quiero estar adosado a tu cuerpo, sentir el calor de tu piel, notar esos pezones erguidos dispuestos al tacto de mi lengua. Quiero poner mi mano en tu intimidad y con mis dedos penetrarte muy suavemente... Deseo hacer el amor contigo y quedar rendido junto a ti contemplando ese techo que tantas veces ha hablado cuando tu no estás.
Con el pensamiento puesto en tu persona, la excitación me invade. Se me viene a la mente el momento que me arrodillo dispuesto a hacerte ese culiningus que te lleva a las estrellas del placer. Poco a poco recorro tus muslos con mi lengua. En la tensión de tus músculos noto que te sobrecoge un gusto que te desarbola. Te veo echar para atrás la cabeza como señal de que los primeros estímulos van llegando como olas que llegan a la playa. Cierras los puños. La almohada sufre la fuerza que provoca esas corrientes sexuales que te hacen sentir que el orgasmo más saludable ha comenzado. Ese oleaje desalentador no amaina a pesar de levantar mi cabeza. Son mis dedos en tu vagina los que te lleva a desmantelar tu interior con el toque suave en el clítoris y la posterior masturbación. Tus ojos se cierran y esbozas los sucesivos suspiros...sólo mirarte ya contemplo que ese diluvio sensitivo te abraza y vas tomando un fuego interno que me apasiona.
Sin más divagaciones, mi lengua va a tus labios vaginales...el gusto me absorbe y el olor me conduce a buscar más adentro ese placer compartido que nos lleve a quedar rendidos en la cama. Con un brío cauteloso, mi lengua se abre paso en tu vagina. Tus súplicas, esos arrebatos impulsivos de cogerme la cabeza y gritar, tus jadeos...todo ese conjunto de ruidos emocionales son argumentos que me hacen ser más incitante, más aguerridos.
Solo alzar mi cabeza y mirarte ya sé que estás lista para recibir mi pene. La penetración no se deja esperar. Encima de ti me muevo con delicadeza para que, en cada envestida, mi pene vaya adentrándose más en tu vagina humedecida. El contacto de nuestros órganos sexuales provocan un pequeño ruido que te gusta. En tu mirada lo noto y con más intensidad pongo mis sentidos sexuales para darte todo el placer que deseas y yo deseo también.
Las posturas se suceden, pero esa postura que nos llevó a alcanzar el primer delirio es la que más me une a ti. El ponerte a cuatro patas me excita de manera fascinante. Abro tu vagina, aunque, veo tu ano y me produce una osadía superior por penetrarte por ese lugar. Se que siempre has dicho que ya llegaría el momento y no quiero hacer lo que tu no deseas porque te trae unos recuerdos nada apetitosos.
Suavemente mi pene es engullido por tu apetitoso coñito. El gusto me llega a medida que va adentrándose y me provoca tal impetuosidad que no doy más moratoria a la penetración total. Cada sacudida nos colma de apetitosas sensaciones. El placer concebido es el fin que deseamos lograr.
Te agarro de tu trasero para atraerte a mi. La penetración se hace más intensa notando como la cabeza de mi pene se despoja del prepucio consiguiendo así una mayor estimulación, esto provoca que el grosor aumente y tu sientas una satisfacción más maravillosa.
Las sucesivas penetraciones hacen que vaya notando como el líquido seminal vaya recorriendo su camino dispuesto a salir. Con el entusiasmo infligido, la leche no se demora. Es el momento que tu imploras que deseas recibir el semen en tu boca. Tus órdenes se ejecutan.
Tu boca me masturba y no se hace esperar el semen. Mis suspiros ahora son los que hacen marchar al silencio, La habitación se llena de placer con mis gemidos y me corro en tu boca...el placer ya lo notamos los dos; ambos cabalgando por las estrellas sexuales hemos alcanzado esa pasión que nos une fuertemente. Quedamos rendidos y mirando a ese techo que dice muchas cosas, y un cigarro nos conduce a una relajación plena hasta quedar dormidos. El sueño se hace más apetitoso tras hacer el amor.
Con mi pensamiento en ella y en cuanto hacemos cuando estamos unidos, pasan el momento. Mientras mi memoria narraba lo anteriormente, la masturbación ha trascendido. Ya no es igual cuando estaba en soledad, ahora, tu eres la que me masturba mejor y me llega un gusto más interesante. Te echo de menos...espero pronto estar a tu lado y hacer el amor dulcemente. Te quiero.

domingo, 24 de agosto de 2014

Tu boca y la mía.

Tu boca, como estímulo que despierta en mi una pasión indefinida, atrapa mis besos. Es un mar donde baño las sensaciones mas apetitosas cuando deposito mis labios en ella. Me besas y me excito. Cuando lames mi cuerpo desnudo entro en un desequilibrio, cuando mi órgano sexual es acariciado por tu lengua es arrojarme a un orgasmo que me deja rendido cada músculo...todo cuanto hace esa boca que me aborda con besos encantadores es un delirio en mi.
Al besarnos, mis labios se adentran en un juego bucal que hacen vibran todas mis neuronas. Adosado a ti estoy y me encuentro atrapado en tus garras labiales que, incluso, si quisiera despegarme de tus jugosos labios, no quiero. Con cada contacto la erección se apodera de mi pene. El estremecimiento no lo controlo lo que conlleva el levantamiento progresivo de mi órgano sexual.

Me matas con tu boca...tus besos me conducen al camino de lo sexual y quiero hacer el amor contigo.
Tras dejarte hacer, la iniciativa corresponde a mi boca.
Te busco con frenesí. La pasión se desata cuando te atrapo entre mis brazos y te beso. Mi lengua se abre paso entre tus labios en busca de tu lengua escondida. Boca con boca quedamos inmersos en un deleite pasional. Tus pezones se excitan y se muestran duros. Las yemas de mis dedos así lo aprecian e inmediatamente es mi boca la que busca la seducción de esos pechos que me apasionan....Su olor, su sabor, la piel tan dulce, la dureza de los pezones...No controlo mi deseo y sin detención alguna los besos frenéticamente. Los toco, los chupo, los acaricio...la combinación del tacto con los besos te hacen alcanzar un estado que nubla tus sentidos. Al alzar mi vista tu ojos están cerrados. Es el fruto de la estimulantes vibraciones lo que alcanzo a notar y me siento con ganas de darte más amor, más sexo...más pasión.
A continuación, mi boca alcanza tu intimidad más apetecible. Tu sexo está húmedo. Los espasmos afloran en tu cuerpo desnudo. El placer te cubre...todo trasmite altos brotes de estímulos, lo que conlleva a que las ganas de hacer el amor ronden tu cuerpo.
En el silencio de la noche escucho tu voz ardiente y fatigosa: ¡ No me abandones y entrégame todo el placer que llevas en tu ser. Haz de mi un conjunto de gratas emociones sexuales y llévame al orgasmo que deseo con ahínco !
En tu afán de compartir, no deseas aglutinar todo el placer. En un vertiginoso movimiento el 69 hace que los cuerpos queden perfecto para dar el ultimo sobresalto hacia el camino del requerido orgasmo. El pene erecto es chupado y lamido por esa boca tuya que me desequilibra. Tu coño es llevado a los extremos de la convulsión a través de los besos de mi boca, de introducir mis dedos y de las caricias de mi palma de l mano...todo en un control riguroso para hacer que te corras en el momento clave de la excitación. Ambos recibimos los destellos más lujuriosos con las mamadas intensas. Mientras tu metes mi pene en tu boca, tu vagina recibe mi lengua fogosa.
La piel se me eriza y los músculos se tensan.  Cada mamada me enloquece y me hace darte más ímpetu en tu clítoris. Lo beso, lo masturbo...la extenuación hace que desborde en ti todo mi fuego sexual. La piel de mi miembro la conduces hacia atrás. Ese movimiento me hace explotar de júbilo, aunque, más placer me provoca cuando tu lengua recorre mi prepucio y el glande de mi polla. Los gemidos no se hacen esperar tanto de tu parte como de la mía. Tu con la dedicación a mi pene y yo dando intensidad a tu vagina. La excitación nos abraza con la pasión que cada cual ponemos.
Sin ya poder contener los impulsos, los sexos buscan correrse mutuamente. Mi liquido seminal llena tu boca. Tus espasmos los noto en mi boca y de tu clitoris unas gotas que indican que te has corrido como yo. La satisfacción es plena. Los cuerpos quedan rendidos en la cama mientras las bocas permaneces con sus jadeos. Las palabras no aparecen. El placer emerge en los dos cuerpos desnudos...
Tras unos momentos de individualidad, las bocas se buscan como apremio a la entrega dada. Los besos son interminables. Son besos de mutuo agradecimiento por la conquista de un placer que ha llenado dos personas que deseaban quedar absorbidos por la pasión.

viernes, 22 de agosto de 2014

Masturbación recíproca.

¡ Si, mi amor, muévete como tu sabes 
y hazme el hombre más feliz de la tierra de los sueños !.
Todo se intensifica al estar acoplada a mi. 
Los movimientos ya no tienen control, 
y los jadeos dan síntomas de ser delirantes . 
Echado sobre tu cuerpo 
noto como tus muslos están en tensión
cuando mis caricias invaden a tu piel... 
es un estado de frenesí delicioso. 
Te beso el cuello, tu boca. 
Te toco tus pechos, mis dedos se introducen en tu coño
todo es apasionado y lleno de sublime excitación.
Todo para hacer que sienta de tu boca: " mi amor, me corro ".
¡ Mi cielo, lleguemos a corrernos al mismo tiempo !.
Me masturbas y , a la vez, yo hago lo mismo contigo.
Los primeros movimientos son de un gozo extremo. 
Mis dedos se introducen en tu vagina ardiente.
 ¡ Si, si , si , si , sigue mi amor !. 
Exclamas con tal deseo que me llenas de placer .
Te corres de gusto al igual que yo,
 y tu coñito se ve inundado de un liquido caluroso.
Mojados mis dedos me lleno de tu frenesí
y sin poder contenerme más, me corro.
¡ Te quiero mi vida ¡
Te beso y caemos abrazados 
en esa cama que nos ha dado el amor. 
El sueño nos invade y mi cuerpo adosado al tuyo 
se vuelve uno mismo. 
¡ Quien diría que el amor no da sueño !.

jueves, 14 de agosto de 2014

Eres mi sueño.

Eres mi sueño 
en tus palabras encuentro la seducción que llena mi cuerpo .
Todo cuanto eres me seduce , me agita...
es contemplar tu torso desnudo y siento
un enardecimiento que me conduce a tus brazos.
Mi amor recorre tu cuerpo con deseos de sexo.
Quiero sentir tu desnudez adosada a la mía. 
Quiero tener tu vagina para que mi boca rompa en alaridos de locura . 
Quiero saborear tus pechos como si fuesen unos dulces manjares.
Al mirarte, mi mirada traspasa tu ropa 
y siento como tu cuerpo me da sensaciones de amor intenso. 
Siento ganas de penetrarte con mis dedos 
y beber  la fogosidad de tus gemidos incesantes. 
Tengo impulsos de introducirte mis dedos, 
de sentir el calentón que llevas dentro. 
Mi fuego se convierte es éxtasis.
Te traspasa para que entres en el reino del deseo sexual. 
Todo cuanto te doy , te hace estar mojada 
y llena de lujuria viciosa que te hace besarme alocadamente. 
La intensidad conlleva sexo.
¡ Ven que te folle y no menciones palabra alguna !. 
Cuando siento el roce de tu piel, todo se me eriza. 
Mi pene erecto llama tu atención 
y juegas a ponerlo mas duro aun. 
Tu mano es el fuego que colma mi frenesí. 
Me masturbas con destreza, es un letargo divino...
¡ Sigue mi dulce amor pero chupamela ahora
para después hacer el amor !.

domingo, 10 de agosto de 2014

Mi deseo: amor de madrugada.

Ha sido mi desvelo un arrebato sexual hacia ti.
Quería tu cuerpo, tus besos...tu amor.
Necesitaba del tacto de tus manos,
de la dulzura de tu boca, de tu cariño,
de tu compañía y de tu sensualidad.
Complacer mi deseo era mi proposición,
a la vez que, otorgar a tu cuerpo 
el estar integrado en tu piel.
Degustar esos labios repletos de pasión
era lo que me rondaba...mi dedicación
era entregarte todo lo que soy y te gusta de mi.
Al encontrarnos en el fornicar más plácido de la madrugada
codiciaba alcanzar la órbita más agradable del gusto.
Ambicionaba fusionar mis sentidos con los tuyos
y así lograr una atmósfera intensa
que nos condujese al deleite más halagador.
Mi libido ha emergido con el alba...tu estabas allí.
En ese instante no eras ausencia,
eras la mujer que me arroja a la satisfacción del sexo.
Eras la ninfa que guía mi amor.
Tu cuerpo...caudal de lujuria dormida,
quería despertarla y apropiarme de esa locura
que despliegas cuando expandes por mi torso
la sublimidad de tu frenesí.
La intensidad de mi pene llamaba a tu puerta genital.
Quería rociarme con el erotismo de tu ser
y lograr alcanzar la calma de mis órganos genitales
que deseaban expulsar ese líquido seminal
que tanto te complace.
Tu espalda desnuda me embriagaba.
Tu trasero era mi regocijo...
las caricias deseaba entregártelas
y vivir una nueva experiencia amorosa.

El coito nos lleva a entregarnos pasionalmente.
Tus pechos me adentran hacia un deleite especial, ya que ,
tocarlos y succionar los pezones es lograr sensaciones de locura.
Mientras nos bañamos en amor, mirarte es una seducción,
es navegar en un mar de gozo sin final.
Cuando mis besos llenan tu cuerpo desnudo
 libero de mi una energía retenida que busca tu consuelo.
En cada beso 
siento correr por mi pene un estremecimiento
que provoca una intensa erección
 y noto correr por mis venas
una atracción poderosa que me hace fuego ardiente.
Me desborda tus caricias al fundirnos en un abrazo perpetuo
y tu pecho, como hoguera que calienta,
se une a mi pecho desnudo y me colma de placer.
Siento como los pezones se clavan en mi desnudez
y suspiro...¡ Qué gozo estar atrapado en ti !
Me contagio de tus susurros y con más ímpetu
llego a tu vagina para subirte a ver esas estrellas 
que te brindan un éxtasis pleno.

Hoy, necesitaba esa masturbación que me llevase
a la relajación de todos mis músculos.
Hoy, necesitaba de tu cariño y de tu amor.
Te miraba...¡ Qué bonita eres !
En tu boca quería estar atrapado.
En tu pecho quería navegar.
En tu sexo deseaba entrar.
Llegó la mañana ... vi tu cuerpo en el sueño
y no te quise despertar.


jueves, 7 de agosto de 2014

mi inquietud

En tu sueño estaba la incertidumbre de cual sería tu regalo por el día de los enamorados. Se aproximaba el día y tu sucumbías a ese estremecimiento que da no saber nada de nada sobre cual sería mi acertado regalo esta vez.
 ¡ Mi amor , vistete que vamos a pasar un día maravilloso !.
Mis palabras te produjeron sorpresa pero sin resistirte a ningún comentario, te vestiste más deprisa que en contadas ocasiones.
¡ Estás radiante , mi corazón !, ¡ Eres la princesa de mi sueño !- Te dijo con un beso de pasión.
Al llegar a ese lugar que tanto deseabas, sonreíste con descaro. Sabías que mi regalo no era nada material. Era esas sorpresas que tanto te gustaban. Un camarero muy amable nos mostró la carta para elegir y todo en ti se hacia cada vez más sueño.
Como un primer agradecimiento, tu pie se poso en mi entrepierna. Tu masaje me puso en tensión pues mi pene iba creciendo por esa suavidad que me mostrabas.
Era confortable la situación junto a ti. Todo cuanto hacías me llenaba de amor por tu persona. Mientras el camarero traía nuestra cena, fuiste al baño . Tu andar, tu silueta, tu belleza... todo en ti radiaba como un sol de verano. Eras la reina de la noche.
Al llegar, me susurraste que te habías quedado sin tus braguitas. Eso me excitó más para muy diestramente quitarme mi zapato e ir rozando tus nalgas con mi pie. Al llegar a tu vagina, la noté humedecida. Esto me hizo pensar que en el baño había ocurrido algo más que solo retocar tu maquillaje.
Muy cautelosamente me dijiste: ¡ Me he masturbado para que notases que estoy húmeda !, ¡ Te quiero mi amor !.
 Al escucharte, mi pie no paraba de tocar tu vagina. Tu estremecimiento aceleraba tu latir y tu mano agarró a la mía para , a cada gemido mudo, apretar mi mano.
La cena fue perfecta y quedamos satisfechos por su exquisitez. Seguidamente nos comunicó el amable camarero : ¡ En la planta de arriba se celebra el baile, señor !. Terminadas nuestras copas de champagne, nos levantamos para bailar y disfrutar de la noche. Al entrar sonaba música celestial de bienvenida. En un momento no pude resistir tu mirada intensa y te besé. Era tal la pasión que tenia en mi que mi pene se estaba endureciendo. Deseaba tenerlo dentro de ti. Salimos buscando ese acogedor lugar para follar con la intensidad que iba mostrando nuestros cuerpos. Nada pudimos encontrar pues todo permanecía cerrado y el baño estaba muy concurrido. Volvimos al salón y hayamos el lugar. Tras unas cortinas al fondo , y de forma disimulada, nos adentramos en ese espacio que no tenía nada. Solo estaba cubierto por las cortinas. Allí nos besamos mientras la música se intensificaba. Era una situación muy embarazosa pero nuestro deseo era mayor que la incertidumbre si nos cogerían o no. En un momento, tu boca lamia mi pene erecto. Tu saliva llenaba toda su grandeza. Me corría de gusto por cuantas lamidas me dabas. Antes de intensificar mi estremecimiento, me incliné ante ti y te bese tu coñito que estaba humedecido. Era un gozo cuanto te daba según me decías.
Me levanté para penetrarte. Te cogí por la cintura y alze tu cuerpo para pegarte a la pared. Tu mano cogió mi pene y se lo introdujo en tu coño que estaba deseoso de recibir  la dureza que tenias en las manos. Los gemidos fuero floreciendo. Suerte que la música era intensa y estaba subida de volumen.
¡ Como me gustaba follarte en sitios que tenían morbo !. Tus pechos los besaba, tus pezones erguidos eran la pasión de mi lengua, tu cuello era donde mi boca se posaba .. ¡ Te quiero, te quiero, te quiero !. Nuestra libido iba en aumento . Te cogí a pulso y mi polla entro en toda la raja de tu coño con una solvencia que te llego lo mas profundo que podía. Tu consuelo era el morreo que me dabas. Jadeabas por la intensidad de placer que te daba . Mi cuerpo se iba llenando de amor al tenerte adosada a mi . Sacudidas breves y rápidas eran una alegría en nuestras miradas. Esa postura me iba debilitando.
Entonces te pusiste de espaldas y te penetré por detrás.... eso fue el colmo del delirio y desenfreno. Tus fibras sensoriales se iban estremeciendo y mis sacudidas se intensificaban. Mi pene iba a reventar de placer.
¡ Como te quiero, mi amor !.
Sin poder contenerme más y fruto de la intensidad, me corrí. Tu boca gustaba lamer mi pene lleno de ese liquido de amor. Cuando nos pusimos correctamente nuestras ropas, salimos como si allí no fuese pasado nada. La luz se había debilitado un poco para hacer mas intimo la canción que sonaba en aquel momento. Fue maravilloso follar contigo en aquel rincón de amor.
Mientras bailábamos, te digo: ¡ Mi amor, aún no ha terminado mi regalo del día de los enamorados !.

miércoles, 30 de julio de 2014

¡ Quiero hacerte el amor !

Arde en mi interior un fuego que te llama
Mi sangre galopa con desesperación,
tu presencia me excita
¡ quiero hacerte el amor !.
Pienso en tus labios como seducen mi piel
me lleno de placer 
reclamo tus besos ardientes 
y se posa en mi boca tu boca
que anhela la llegada de tus labios.
Quiero sentir tus pechos clavarse sobre mi desnudez.
Son sensaciones que provocan a mi sexo
y hace que su endurecimiento sea inmediato.
 Es un estremecimiento que me lleva al delirio.
Son estímulos que galopan por mi cuerpo
cubriendo mi piel de una intensa excitación.
Me seducen esas mortificantes envestidas
que provocan tu lengua en mi pene.
¡ Mi cuerpo está a tu merced !, ¡ follame !
Mi pene se engrandece cuando tu desnudez se posa
en mi cuerpo anhelante de placer.
Tu vagina es fuego que me acoge.
Acaricias mis pezones.
Con el tacto se vuelven duros y al mordisquearlos
es entrar en un salvaje placer que desequilibra mi paciente control.
Me gusta lo que haces, es un gusto frenético...
te beso con pasión.
Lengua con lengua hallamos el delirio pleno 
y logramos el camino perfecto para tu adentrarte en mi y yo en ti.
el placer nos cubre íntegramente
los suspiros se esparcen a nuestro alrededor,
la pureza de nuestro amor nos lleva al sexo más maravilloso.
Te beso y me besas...la culminación nos lleva al abrazo.
Las vibraciones excitantes se han apoderado de nuestros cuerpos
y la felicidad nos lleva a no separarnos 
mientras nuestras miradas se hacen eternas.

sábado, 26 de julio de 2014

Vuelvo a soñar contigo.

Tendido en mi cama vuelvo a soñar con su presencia. Un sentimiento me cubre...llena mi cuerpo enamorado
y estremece mi corazón. Quiero tenerla en mis brazos. Notar su pecho desnudo en mi pecho y a cada impulso que haga , entrar en ella como la más suave penetración de amor.
Cuando su cuerpo desnudo se muestra ante mi, siento como una magia me envuelve y me conduce por los placeres de la lujuria. El pensamiento me hace poseerla y fornicar a cada momento. Quiero sentir su piel mojada por el sudor al igual que su vagina. Mi mano en su intimidad es un acaloramiento majestuoso. Noto como la humedad de su entrepierna me hace sensible y más gusto quiero trasmitirle...
Al tocar su piel, una suavidad maravillosa se acopla a las yemas de mis dedos. Quiero gozar junto a su lado para volver a sentir el jubilo de la noche de placer en la que nos dimos un amor lleno de alegría y placer. Cuando hacemos el amor , todo a mi alrededor se vuelve meloso. Me lleno de un aura de dulzura que me hace llegar cada noche a su desnudes.
En la cama , junto a ella, descubro los placeres más lujuriosos. No solo es sexo lo que guía mis pasos. Quiero adentrar mi pensamiento en gozar con su persona donde el sexo y el amor se conjuguen para sentirnos los seres más entrañables de los sentimientos amorosos. Sus pechos se vuelven tersos al sentir mi tacto. Es un delirio besarlos y dar rienda suelta a mi lengua para que de placer a su belleza femenina.
Sigo deambulando por su figura. Esa abertura de deseo que es su vagina, al alcanzar su estado más caluroso y cubrirse de humedad. me hace bajar por su cuerpo para saborear lo contenido en su interior. Su vulva se muestra preciosa. Llena de un gusto exquisito que hace llamar a mi libinidoso deseo para darle lascivos besos que hagan llegar a ella como un susurro de enaltecimiento.
Quiero que sienta al lamerle el clítoris que sus fibras musculares se vuelven locas de un gusto sin nombre.
Con sus desbordamientos de excitación por todo lo que le doy, se vuelva para hacerme participe de ese deseo que se adentra desde su coñito hasta sus labios bucales.
Sin mencionar palabra , su boca se muestra tan directa que mi polla es una sensación poderosa que busca la masturbación pertinente. ¡ Lame mi amor !, quiero que nuestra postura sea un amor divino, no un acto sexual impregnado de contradicción. El sexo nos llevará a unirnos en el amor. Jadear con tus envestidas es un sentimiento que llena mi corazón.
 Quiero penetrarte 
hacer de esta noche 
la fiesta del amor.
Quiero que sientas el delirio 
cada beso que sea un goce de placer.
Cada vez que penetre en ti
tu estremecimiento aflore.
Mi mirada será el disfrute por verte
con tu cuerpo lleno de amor.
Con el derramamiento de ese liquido de felicidad 
la noche no ha hecho nada más que comenzar . 
El amor y el sexo se combinaran
nuestros cuerpos serán uno solo. 
Eres la belleza del amor y pasión. 
Te quiero, vida mía.

lunes, 19 de mayo de 2014

Fiesta Nocturna y diurna.

La fiesta iban avanzando. Consumía horas mientras la madrugada iba dando fe de que la despedida sería como una victoria...el apagón interno era palpable a la distancia. El murmullo comenzaba , incluso a molestar , por la algarabía que había y la música tan alta no dejaba comunicación alguna tomando una copa. Aquello era una fiesta en toda regla, donde el jubilo se apoderaba de cada rincón de aquella mansión a la que fui invitado. Una fiesta para pasarlo bien desde que llegas hasta que te marchas.
En un momento el aburrimiento me sobrecogió. Alcohol no iba a tomar más y la oportunidad de ligar con alguna mujer no se había concretado después de varios intentos.
   A veces, con la espera , las situaciones se advienen y todo parece de distinto color. Cruce la mirada con una chica morena, pelo largo , ojos lindos y suculentos pechos cuando ponía rumbo a la puerta de salida al patio interior. Su posición, dejada caer sobre la pared , hacía ver que estaba aburrida y quería conversación o esperaba a alguien. Nuestras miradas quedaron frente a frente unos instantes...esos momentos se hicieron eternos. Nuestros ojos parecían desnudar  nuestros cuerpos. Observar aquella belleza fue de lo más suculento de la noche lo que me hizo llenarme de valor e ir a hablarle...el no me apetece o estoy ocupada esperando a mi pareja podía surgir, pero si no iba hacia ella no lo sabría con certeza.Con templanza fui hacia ella ... era puro valor .
 ¿ Hola ? . Me encantaría invitarte a una copa , así tanto tú como yo hablamos con alguien porque aquí la gente parece que toda viene en pareja o tienen pocos ánimos de conversar un rato...- ¿ Tú  vienes acompañada ?-. Con gesto delicioso, me sonrió. El primer paso lo había dado bien pues su sonrisa hacia ver que le había sido simpático. -¡ No, no estoy con nadie. Unos amigos con los que vine están por ahí habían y aquí estaba esperando ver si se acordaban de mi ! -
Nos dirigimos a la mesa donde estaban las botellas y nos hicimos unos refrescos para combatir la sed que ambos teníamos. Su cuerpo era un camino de belleza superior y un deseo por descubrir.... Ella decía que conocía a la anfitriona. Yo le dije que al marido. Pasaría solo unos días y él me había invitado a esta gran fiesta. Le susurré si quería bailar. Su gesto fue de aprobación. Fue el momento en que la música cambio un poco de estilo para ponerse más romántica.
 Su belleza relucía bailando con aquel vestido negro ceñido a su cuerpo. Era una diosa divina la que hacía alegre mi noche.  Sus pechos le salían por el descote con gran ansia de ser tocados. Las curvas de su cuerpo era un mar por descubrir. Con sólo mirarla me entraban ganas de acostarme con ella y disfrutar de una noche de placer a su lado. Quería acariciar su espalda desnuda pero no me atrevía.
En la melódica canción que sonaba se abrazó a mí. Con un descaro de agradecimiento, me mordisqueo mi oreja y me dijo que estaba separada . Llevaba un tiempo que no salía de casa, que nada le atraía.
Mis brazos rodearon su cuerpo. La música seguía ahora tranquila. Esto hizo que mirándola frente a frente, besase sus labios. Gesto que no rechazó. Nadie se percibía de nuestros aptos porque cada cual intentaba hacer lo mismo. La iluminación se hizo tenue y daba pie a los acercamientos y a los juegos bucales de parejas. Sin más espera la llevé un poco más apartado del centro de la habitación y nos dejamos caer sobre la pared. Allí mis manos tocaban su culo y le acariciaba todo su cuerpo. Sus pechos estaban duros y sus pezones deseosos de ser lamidos; se alzaban sobre el vestido dejando ver que su éxtasis iba en aumento. La luz se apagó en ese instante, pero la música cambió de ritmo . Nosotros ya no disfrutábamos de la música sino del roce de nuestras manos en los cuerpos exaltados de deseo. Queríamos intimidad, deseábamos estar solos y entrar en el paraíso del amor.
Como los que huyen de un peligro, salimos de aquel bullicio. Fuimos buscando algo más idóneo para disfrutar ambos del contacto sexual. A la segunda puerta que quise abrir el mango cedió para alegría de ambos. Sin detenerme a más preámbulos, mi mano fue introduciéndose por la raja de su falda para llegar a su coño. Cual fue mi sorpresa que no llevaba ropa interior. Más excitación me produjo pues me dije a mi mismo que ella quería follar más que divertirse en la fiesta. Nuestros cuerpos seguían fogosos por tanta caricia. Sus piernas se abrieron para recibir mi mano con placer. Los dedos se introducían en aquel horno caliente que estaba en su punto de ebullición. La chica, abrazada a mi, gemía de placer mientras me acariciaba mi polla que aún permanecía escondida en el pantalón.
Fruto ya de la pasión iniciamos el momento de desnudarnos mutuamente. Fue fácil quitarle la ropa ya que solo tenía que quitar los tirantes del vestido. No llevaba ni sujetador ni braguita. Un beso nos unió nuevamente. Las lenguas jugaban en el interior de las bocas, mientras, las manos recorrían los cuerpos desnudos. Sus pechos...era una locura tocarlos y más cuando los pezones se le iban poniendo duros con tanto tocarlos. Tenía ganas de chuparselos y así lo hice. Un buen rato estuve administrándole placer. Ella comenzaba a gemir y era contundente su excitación. La vehemencia me podía...no podía pasar la oportunidad vaya que se arrepintiese. Me puse de pie y la subí a una mesa que teníamos al lado. Los cuadros los quitamos para no romper nada. Sin más pausa follamos con una intensidad maravillosa. De los gemidos iniciales pasó a los gritos contenidos...era verdad, le gustaba gritar como me había susurrado hacia unos instantes.
Nuestras lenguas se deleitaban en besos arrebatadores mientras el movimiento de mi cintura hacia introducirse más adentro mi polla dura. Ella me detuvo. Sin hablar se giró y comenzó a comerme la polla. Sin más contemplaciones caímos en el suelo haciendo un 69 que nos llevó a un delirio extremo. Tanto mi polla como su vagina deseaban ser lamidos... El tiempo pasaba y nos sentíamos más unidos. Del calentón en la fiesta pasamos a un amor intenso, lujurioso y delicioso. Las posturas se iban sucediendo para entrar en un vicio sexual algo impensable. Jadeos, caricias, frenesí, sexos mojados y excitados... todo era un fuego encendido que hizo la noche interminable.

¡ Aguanta un poco, que me corro también !.... Sus gemidos se acoplaban a los míos. Explotaba de placer. Mi polla llena de furor no pudo aguantar más y me semen caliente saltó como el champán al abrir la botella.... Ella , con un delicioso beso en mi boca, me dijo que se había corrido de gusto. Yo había caído de espalda pues mi polla estaba llena de semen de la corrida que había sufrido.
La noche fue pasando y llegado el día , la música ya no producía sus impulsos. Su cuerpo tendido encima de mi me apasionaba. Su piel era como los pétalos de las rosa. Sus curvas eran un camino de placer... Mis ojos la miraban como si volviera a hacerle el amor. Mi mano impulsiva se deslizó por su cuerpo . El roce con su piel me llenaba de gozo y me sentía como el hombre más feliz. Tenía a mi lado a una bellísima diosa del amor...
Mi polla iba despertando de la intensidad sufrida y se empalmaba .
En ese momento, la chica notó mi cuerpo lleno de lujuria nuevamente. La erección le iba llevando a los labios vaginales. Nos besamos para seguidamente subirse encima de mi polla. Sabia en placer se fue contoneando muy despacio, aunque, sabiendo lograr la profundidad idónea para que tanto ella como yo sintiésemos un gusto intenso.
Mis manos acariciaban su pelo largo, su cuello de cisne y su espalda. A cada movimiento que hacía , todo mis músculos sentían delirio y estremecimiento. Se tensaban fruto del ejercicio recibido... Sus círculos encima de mi fueron de más a menos hasta que su vagina se llenó de mi pene erguido. Ya era unas acciones descontroladas lo que hacia encima de mi. Su fuego interno me lo transmitía y su euforia sexual me corría por todo mi pene. Era como un lubricante para mi y más placer quería darle. Las sacudidas cobraron rapidez y el gusto ya me descontrolaba...a ese ritmo pronto me correría.
Ella me alentaba....¡ quiero que te corras dentro de mi !. Como si cumpliese sus órdenes con tesón, así se lo demostré cuando alcancé el clímax final y le dije que no aguantaba más  y que me iba a correr ya. Su cara de satisfacción fue un complemente junto a los últimos movimientos de su cintura.
¡ Cielo, noto como tu leche corre por mi vagina . Se nota que venías cargado porque vayas dos corridas que llevas !. Una sonrisa picarona salió de su boca lo que provocó que me sonriese. Allí quedamos un buen rato cuerpo a cuerpo sin movernos. Fue como entrar en un coma profundo de placer desmesurado.
Con un beso en mi boca, me dijo: ¡ Buenos días , has dormido bien !. ¡ Debo vestirme que tengo que ir a visitar a mi familia !. ¿ Quieres venir o si lo prefieres quedamos en algún lugar ?...

Sin saber que palabras salían de mi boca le dije que nos veríamos en el parque público. Nos vestimos y salimos de la mansión como si fuésemos los dueños. Mi coche era el único que quedaba. La llevé a la dirección que me dijo . Antes de bajarse , me besó y dijo que no faltase a la cita, me iba a enseñar muchas cosas. Un guiño fue la despedida...la vi como entraba en aquel edificio y con un saludo de manos fue la despedida. No sabía qué decir. Mi felicidad me llevó a desayunar y a esperar ese encuentro.

jueves, 3 de abril de 2014

Te espero.

El día comienza...en tus redes quisiera estar para sentir como tus dedos penetran en mi sexo. El gusto me incita a tocar mis órganos genitales. Satisfacer mi cuerpo con caricias es lo que me apetece en este momento. Cada caricia quisiera que fuesen tuyas. Aún está en la cama el aroma de tu hermosura y me corro con solo oler ese perfume a hombre que posees.
Al volcar mi cuerpo busco la unión con tu piel. Tu cuerpo desnudo es mi pasión. A tu lado siento oler el placer que me llega a borbotones. Cuando rozas mi espalda es elevar mi conciencia hacia un estado indescriptible. Tu llenas mi interior de sensaciones nada apreciables antes...eres el puro placer cuando hacemos el amor.
Ruego que vengas pronto.
Mientras siento tus pasos, mis dedos serán los generadores de un gusto que deseo. Suavemente los introduciré para poco a poco hacer llegar a mi vagina una agradable sensación. Ese gusto llegará también cuando toque mi clítoris excitado. Con mis dedos abrumadores buscaré tu sustitución aunque deseo que regreses para que hagamos el amor y nos absorba el placer hasta fundirnos por las ganas de copular.

sábado, 29 de marzo de 2014

Quiero llegar a ti y encontrar el placer.

Te llevo en la sangre
sufro de una persistente agitación
cuando me acaricias
y por mis poros sale el gusto desbocado
que te desea a cada momento.
En la noche te contemplo con tu cuerpo desnudo
y se me altera todo el pensamiento
porque deseo hacer el amor contigo.
Quiero desfallecer a tu lado cuando llegue el amanecer
mi satisfacción es llenarte de placer
y que me beses cuando por todo tu cuerpo
sientas las sensaciones que te doy.

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Desnúdate lentamente
enciende la llama de tu interior
y convierte mi cuerpo en un azote emotivo.
Excitarme con tus vertiginosos besos,
con esa lengua que me enjabona en gusto,
con esas yemas de los dedos
que son como terciopelo.
Adosa tu piel a mi piel
que nuestros cuerpos sean un manantial apetitoso
y nos lleve a noche al delirio supremo.
Cada bocanada de placer
hará que nuestros sexos se exciten más,
se enciendan en un estremecimiento
que evoquen un fuego intenso.


Sacia mi deseo ...
llévame al extremo del sexo
que surjan alaridos y gemidos
de nuestras bocas que se buscan.
Penetraremos uno dentro del otro
y los movimientos estimulantes
acompañados de caricias
serán un certero camino
para lograr fornicar
como ambos deseamos.

---------------
Desliza tus pechos sobre mi pecho
embrujame con el tacto
de tus pezones en los míos.
Alivia mis sentidos al tocarte
porque la pasión me puede
y deseo esos pechos
que loco me tienen.

--------------
Quiero ser parte de ti
absorber el fuego de tu clítoris
y entregarme al calor de tu cuerpo.
Te miro y soy vulnerable
tus ojos me incitan
tu boca me apasiona
tus pechos es un estimulo
tu piel un deseo
tu vientre un estremecimiento
tu sexo....una lujuria.
Una lujuria donde yo quiero entrar
y saborear la esencia de tu interior.
Quiero correrme en cada movimiento
quiero la frescura de tus labios...
perturbarme con tu lengua
y hagamos el amor
hasta que caigamos rendidos
por estos momentos de pasión.









domingo, 16 de marzo de 2014

Amigos que encuentran amor - y III -

   En su casa el silencio era conmovedor. Todo era tan amplio que esa sensación de frío se introducía en el cuerpo a cada paso que daba. La única forma de entrar en calor y olvidarse de aquella soledad era traerla hacia él para estar juntos. Su boca fue la superación, sus besos el alivio...todo fue cambiando tras ir desnudando aquel cuerpo maravilloso que tenía para su complacencia. Discurría el tiempo disfrutando de su compañía en toda regla. Los besos se derramaban por su cuello, le besaba sus pechos, lamía los pezones...la seducción le sobrecogía y quería entrar en su vagina rápidamente, sin contemplaciones.
   Ella lo detuvo. Con sus ojos parpadeando lo sosegó y tonificó aquel hombre ebrio de sexo. Mirarla era entrar en un misterio en el cual quería descubrir todo lo que concernía a su pensamiento y deseo. El vicio sexual lo notaba en sus ojos. Estaban inmersos en su ansia libidinosa, aunque sabía cuando dar o recibir el placer...de ahí que controlase sus impulsos. Nuevamente el morreo los unió. Sobre una gran mesa se dejó caer y como presa de su cuerpo se acoplé a ella. Sabía en sus deseos, abrió sus piernas como incitándole a que se adentrase más hacia sus partes más íntimas. Sin preámbulos, su mano fue directa hacia su
entrepierna. Estaba bien humedecida toda la vagina....había pasado un cierto tiempo desde la discoteca hasta su casa pero ella mantenía la lubricación de sus labios vaginales. Con la mano acariciaba aquella fuente de placer. Aquellas yemas de los dedos eran una fantasía de la que disfrutaba aquella mujer. A cada caricia se comenzaba a alterar más. En su cara se iba reflejando que nuevamente el gusto la absorbía, le llenaba su cuerpo casi ya desnudo de una fascinación de locura.
   Aquella perspectiva en la que estaba más cachondo lo tenía. Tendida sobre la mesa, lo abrazaba con sus piernas, sin embargo, no dejaba que la penetrase, quería hacerle sufrir de ganas y ver reflejada en su cara los deseo de follar con ella. Era una provocadora en toda regla y así se lo hacía ver. Las miradas eran cautivadoras y más cuando las acompañaba unas palabras excitantes en su contenido.
Una de sus piernas se elevó hasta su pecho desnudo. Con su dedo mayor del pie fue recorriendo su cuello, su pecho, su abdomen...su espíritu se alteraba y más engrandecida tenía aquella polla que anhelaba entre en la cueva ardiente de ella.
Un vendaval de pasión era cada acción que hacía en su cuerpo. Ahora, con sus dos pies cogía su pene erecto con una acción masturbadora. El estremecimiento atroz le hacía sucumbir a las iniciativas de la mujer. Una marea de gratas sensaciones le cubrían a cada movimiento de aquellos pies. Ya no se pude contener. La atrajo fuertemente hacia él y sin más contemplaciones la penetró hasta llenarle su vagina de toda la firmeza que poseía aquel pene ostentoso. No puso oposición y en un gemido constató que el gusto le había llegado bien hondo. En ese momento, el hombre era quien dominaba. Quería moverse pero él se movía a su ritmo. Eran dos cuerpos de amor entregados a la posesión. Mi movimiento de caderas le gustaba...de su boca salían gemidos que lo corroboraban. Ella le iba abordando un clímax enloquecedor y así se lo hacía ver.
   Un caudal efusivo los cubría. Boca con boca los besos dejaron de ser besos para ser mordiscos y un morreo pasional. La penetración la tenía atrapada. Con intensidad iban teniendo el sexo que deseaban y a cada instante las sacudidas eran más fuertes para que ambos llegasen cuando antes al delirio final. Deseaba correrse dentro de ella como premio a lo vivido en toda la noche. Les palpitaban los corazones a la vez que los susurros se hacían más sonoros. El sudor comenzaba a fluir...eran dos cuerpos ardiendo de placer a merced del sexo. Del amor pasaron al puro e intenso sexo. Estaban delirando de gusto...No había dosificación de ninguna clase. El ansia les podía y deseaban llegar al punto culminante cuanto antes...así pensaba el joven, sin embargo, ella lo detuvo cuando más hincapié estaba poniendo y más furor administraba a aquel coño que recibía a su pene con gratitud desmedida.
-¡ Tranquilo, no quiero que te corras aún !-
Aquellas palabras desconcertaron tu dedicación. Activo como estaba deseaba correrse dentro de ella. A pesar de lo que él dijese, sabía que ella impondría siempre su opinión al ser una mujer calculadora al máximo. En sus cavilaciones, noto como unas palabras en el oído le decían de cambiar de postura. Quería que se la metiese por el culo, por detrás...a ella le encantaba hacerlo en esa posición. El comentario no le relajo su miembros. Con su mano se masturbó, puso saliva en su prepucio y seguidamente se dispuso a follarla nuevamente. En los gritos de ella verificaba lo susurrado. Se echaban en encima de ella y le infligía más poder a su ritmo. La postura daba para agarrarla del pelo y penetrarla intensamente. Daba para rociar su espalda con caricias, podía agarrarse a los pechos e infligirle más gusto tocando los pezones o, mientras la penetraba por el culo, tocarle el clítoris para que la cubriesen las más maravillosas sensaciones amorosas. Aquella posición daba mucho juego y había que disfrutar porque la noche se iba.
    En esta posición si asumió él el control de todo. Ahora se sentía ganador de la batalla sexual. Los cuerpos desnudos se mostraban sudorosos...entusiasmados por la práctica del sexo. Encima de ella, mordisqueaba su cuello, su hombro...con un arrebato giró su cabeza para decirle que no hiciera eso. No quería marcas de ninguna clase porque su marido podría sospechar.
   El ritual sexual continuaba con gemidos calurosos, palabras pasionales y lamentos placenteros. Al dominar la situación no dejaría convencerse nuevamente y esta vez si se correría dentro como quería. Los suspiros se volvieron descontrol. El ritmo era intenso y el delirio llevaría a la convulsión de dos cuerpos que disfrutaban del sexo. El éxtasis le corría por la piel húmeda.
El joven gritó de placer : - me corro, me corro.
Por más que ella quería separarse ya no podía. Su perseverancia había hecho que se corriese dentro de ella.
Cuando ya aflojaron sus fuerzas, se separaron con vigor. Ella se dirigió a él diciéndole que no quería que se corriese dentro. No tomaba nada para prevenir y no tenían protección alguna. El gesto de la cara cambió todo lo vivido en la noche.
- ¿ Tú que dirías si un día se presenta tu mujer diciendo que está embarazada cuando tu sabes que llevas un tiempo sin tener sexo con ella ? -
La pregunta le recorrió por la cabeza a él. Comprendió su imprudencia y ahora comprendía porque ella siempre había terminado con el pene en la boca y después habían hecho para que ella llegase al orgasmo.
Lo que comenzó siendo una velada maravillosa concluyó con un desencuentro fortuito. Cuando se vistieron se despidieron. El cabizbajo esperaba una despedida más convincente después de lo vivido en la noche.
Antes de entrar en el coche, lo llamó. Le dijo que se olvidaba su abrigo. Con la astucia que atesoraba, y por miedo a ser vista por la vecindad, lo esperó más adentro. En cuanto entró se dirigió hacia el con el abrigo. No esperaba más de ella...sin embargo, lo besó con locura diciéndole lo bien que lo había pasado. Quería su perdón por su forma de tratarlo pero que se había puesto nerviosa cuando notaba el semen dentro de ella, de ahí su reacción. Unos besos calmaron a ambos y la despedida si fue ya como era debida después de lo vivido entre ambos... aunque también le sugirió algo más: - mañana seremos amigos. No me busques porque no habrá otra próxima vez. Nos conocemos de hace mucho tiempo y lo que ha pasado ha sido maravilloso...pero somos amigos y mañana será un nuevo día -
 

domingo, 2 de marzo de 2014

Amigos que encuentran amor - II -

Ya en la discoteca, la liberación fue total. Cada persona iba a pasarlo bien y a no inmiscuirse en lo referente al que tenía al lado. Era un lugar poco acostumbrado por él cuanto menos por ella...era idóneo para pasar desapercibidos. El alcohol ingerido fue haciendo mella en el control de su cuerpo femenino. Se sentía liberada y quería bailar sin prejuicios de ninguna clase. El llegó con dos copas. Entrelazados se tomaron el primer sorbo como celebración de su noche. A continuación, un beso certificó que era hora de divertirse. La música la llevaba. Por su interior notaba ríos de optimismo que la hacían eximirse de su entorno, de su trabajo, de su marido...sólo tenía ojos para su acompañante. En un momento su baile sensual se detuvo para acercarse a él. Ahora la lentitud de su contoneo provocaba un ostentoso deseo. Sin contemplaciones él la atrajo hacia su cuerpo y comenzó a acariciar su espalda, su cintura y esos glúteos que no dejaban de contonearse. Ella, sin discreción, puso su pierna en la entrepierna logrando la excitación de su amigo. Los movimientos iban en aumento como el calor corporal que se apoderaba de su control. El frenesí se le notaba en sus ojos. Radiaba sensualidad por toda su persona....
Su amigo ya no pudo contenerse y la besó con descaro mientras las luces menguaban sus destellos. El flash los encubría de cierta manera, aunque, a ellos poco le importaban. Los toques corporales se intensificaron. Eran víctima de un conjunto de estímulos que nos conducían al descaro total. El joven , más centrado en sus actos, la tomó de la mano y fueron a parar a un reservado en la oscuridad. Allí el desenfreno fue dinamismo sexual puro. Mientras el besaba sus labios, ella quería desabrochar el pantalón. La locura los envolvió en una promiscuidad exuberante. Si por la mujer fuese sido, allí mismo fueran tenido sexo...notando que podían ser el centro de las miradas, volvieron a la pista de baile. Ella se dejaba llevar por la melodía tan atrayente de la música. Su cuerpo estaba sin tensión y desarrollaba movimientos propios de una bailarina del sexo. Con desplome lo abrazaba incitándolo a que sus labios fuesen besados por la boca de su acompañante. Tomaba sus manos e iba recorriendo su escultural cuerpo. Sus gestos faciales eran erotismo puro que tenían desarbolado al joven. La veía en ese estado y su miembro se endurecía. Su deseo era penetrarla y tener sexo cuanto antes. Su ofrecimiento lo acataba. Tomándola de sus glúteos, la serenidad mantenida se perdió. En ese momento era seducción por completo porque ambos expresaban con sus cuerpos los deseos que tenían. Era como tener sexo pero sin desvestirse...
   La noche fue transcurriendo con normalidad. Ellos disfrutaban de su baile y de las caricias que se propinaban. Cuando la lucidez volvió a su cabeza, la incitó a irse ya para su piso. Allí continuarían la fiesta programada. La mujer no puso contra ninguna. Tenía ganas de follar y cuanto antes llegasen las ansias se liberarían.
  En el coche los besos no se hicieron derogar al igual que los tocamientos corporales. El tocaba los pechos de ella y ella , con un desliz vivaz, desabrochaba la cremallera del pantalón y propinaba una masturbación plena al miembro excitado del joven. La tentación los llevaba a quedarse allí inmersos en sus acciones. Las oleadas de placer les llegaba como torrentes de pasión. El fuego le corría por la sangre y no deseaban detenerse. Ahora se veían en un punto culminante...el descontrol había aparecido y ella besaba el pecho desnudo de su amigo con dirección hacia abajo en busca de su pene. Cada mamada lo desorbitaba; esto acompañado de las caricias en los testículos, provocaban una agitación en todo el cuerpo de él. Su enardecimiento fue acompañado de las caricias a los pechos de ella que ya aparecían desnudos. Uno estaba inmerso en el otro. Cada mamada era un punto de explosión en él; cada vez que pellizcaba los pezones de ella, su cuerpo entraba en un delirio estremecedor ya que uno de sus puntos sexuales más profundos era sus pezones. Exaltados por el deleite sensual y sexual no se percataban de la gente que podía entrar en el aparcamiento.
   El control vino en él cuando una ráfaga de luz le advertía si iban a salir o quedarse. Fue ese momento cuando puso en marcha el motor del coche para salir. Ella elevó su cuerpo, sin embargo, no dejaba de masturbar aquel pene cuya erección era un destello de alegría. Una vez en la carretera, volvió a su cometido. Conduciendo desfallecía de gusto y el advenimiento de su semen se acercaba.
- ¡ Sigue, cielo, me voy a correr de gusto !-
Esas palabras resonaron en sus oídos con firmeza y más dedicación infligía a aquel miembro que estaba enrojecido. Su resistencia iba disminuyendo. El cuerpo se le debilitaba fruto del placer infringido...las últimas convulsiones le llegaban y un grito dio constancia de que se estaba corriendo. Ella recibía el semen en su boca. Al acabar de echar toda aquella leche acumulada, se elevó relamiéndose los dedos y los labios.
- ¡ Cuando te tenga en la cama, te voy a follar como nunca te han follado !-
Un gesto de aceptación en su sonrisa confirmó lo que la mujer había dicho. Mientras llegaban a su piso, las piernas de la mujer se abrieron y ella misma comenzó a masturbarse. Recuperado del sufrimiento placentero, él depositó su mano en la vagina de su dama de la noche. El frotamiento intenso llenó de placer el cuerpo femenino. A más intensidad, más desfallecimiento iba logrando. Así permanecieron un rato hasta que los gemidos finales de ella verificaron que el orgasmo estaba cerca.
    Antes que descargase todo lo acumulado, giró el coche para la oscuridad de un callejón. Sin interrupción, ella se subió encima de él. Cada movimiento desfloraba su vagina. La atracción los llevaba a un desbordamiento emocional hasta que la consumación se hizo realidad. Por la boca de la mujer salía gritos y jadeos...era la culminación de lo perseguido con tanta insistencia.
   Ya más calmados pusieron rumbo a su hogar y allí vivirían el resto de la noche.

domingo, 23 de febrero de 2014

Amigos que encuentran amor - I -

Sentados frente a frente disfrutaban de una formidable cena. Toda la comida era de una calidad suprema y el local acentuaba una tranquila apetecible. Nadine y Jean , eran unos fenomenales compañeros de trabajo y además, magníficos amigos. Todos en la empresa donde trabajaban pensaban que estaban liados, pero ellos ni desmentían ni confirmaban. Vivían su buena relación sin dar cuentas a ninguna persona. Nadie podía decir que habían sido encontrados en situaciones impropias siendo una mujer casada y un joven soltero.
 Aquella noche sus miradas se cruzaban. Fluía la conversación.  Jean insinuó, sin venir al tema que les concernía, que estaba más linda que cualquier día. Su vestido negro ajustado con un poco de descote, su cabello suelto y la elegancia que mostraba hacía enamorar a cualquier hombre.
Nadine estaba casada. Su relación era normal con su esposo. Esa noche estaría sola y quiso que su amigo la acompañase a cenar. El marido estaba de viaje de negocios y pasaría unos días fuera....
Ella se iba sonrojando con las continuas miradas de Jean.  En sus ojos había misterio...esa clase de miradas que dejan entrever que le gustas a una persona. Eran muy diferentes de las que se profesaban normalmente.
Cada plato de comida era acompañado de una botella de vino. En ella no era usual tomar tanto vino, pero esa noche quería pasarlo bien y el vino era buen compañero para reanimar el cuerpo. Tras ingerir varias copas, el calor lo notaba. Sus mejillas se enrojecieron.
La normalidad de la conversación fue pasando a temas más personales y de índole más sexual. El se le ocurrió preguntarle como iba con su marido. De ahí pasaron ha hablar de las relaciones personales de Jean y de por qué aún no tenía pareja cuando media oficina se lo rifaba. Del vino pasaron al champan...En Nadine el alcohol iba alcanzando unas dimensiones inigualables.
Sin pensarlo, y ya que la mesa tenía un mantel que le cubría las piernas, se quitó sus zapatos y en un acto sin premeditación pasó su pie por la pierna de su amigo. Este la miró. Sus ojos lanzaban fuego seductor . Ella no se detenía mientras quería saber quién le gustaba en la oficina o si tenía enfocado su deseo en cualquier mujer. Con el roce de los pies, aquel hombre se iba estremeciendo poco a poco. Sus miradas se encontraban. Inmerso en explicarle sus sentimientos le cogió la mano. Ella la tomó con placer. Tras un corto periodo de tiempo con su pie en la pierna de su amigo, su siguiente gesto fue ponerlo entre las piernas. Aquello alborotó todas las neuronas de su cuerpo y en seguida comenzó a endurecerse su miembro con la consiguiente enrojecimiento de sus mejillas. El vino, la conversación, las miradas, los deseos.... todo era un cúmulo de circunstancias que los había llevado al deseo intimo. Estaban tan metidos en sus devaneos que obviaban a la gente que tenían alrededor.
De pronto, de la boca de Nadie salió unas palabras que no supo como tomarlas:
- ¿ Has deseado alguna vez tenerme en tu cama o te has masturbado pensando en mi ?
Sin saber qué decirle, no sabía como afrontar aquella situación. Su salvación fue la llegada del camarero para retirar todo y entregarles la cuenta.
Terminada la cena, la mujer se levantó para ir al servicio. A los pocos minutos y sin causar sospechas, Jean sucumbió a los deseos que tenía de besarla y fue tras ella. Allí estaba esperándolo en la puerta . Sin mencionar palabras, se introdujeron en el servicio de señoras y sus cuerpos candentes se llenaban de emoción. Sus bocas se juntaban con pleno ardor. Sus lenguas absorbían todo el jugo que salían del amor que se brindaban. Jean acarició los pechos. Estaban duros y sus pezones más aún. Presentía que deseaban ser lamidos y juguetear con ellos. La excitación iba en aumento.
Antes de que le desabrochase la camisa lo detuvo. Lo miró y le dijo: - No has contestado a mi pregunta -
El ya no se contuvo y le dijo afirmativamente que si.
Botón a botón fue abriendo su camisa para ver aquellos pechos que siempre había deseado tenerlos en la boca. Le subió el sujetador y con determinación chupó los pezones. Ella estaba desbordada por la impetuosidad de su amigo. Su cuerpo se llenaba de maravillosas sensaciones que le recorrían de arriba a bajo. Con destreza, le quito el tanga rojo que llevaba y se lo introdujo en su chaqueta. " Este será mi, un recuerdo para siempre de este feliz momento"- le dijo a Nadine.
Ella con sarcasmo le dijo: ¿ Y me dejarás mi coño al aire toda la noche , o es que piensas llevarme a tu piso y darme calor hasta el amanecer ?.
 Mientras la escuchaba hablar , Jean no se detenía. Con determinación lamía los labios vaginales y produciéndole gran alboroto sensorial. Sus alaridos y jadeos iban surgiendo en el silencio con el riesgo de ser pillados.
- ¡ Dame tu polla. Quiero tenerla dentro de mi boca ! Cada mamada era un gusto extremo en él. Con muchas ganas recibía aquella masturbación bucal. Era lo soñado en algunos momentos. Sin pararse a más preámbulos, Jean la levantó y la cogió por la cintura. La subió hasta situar el coño frente a su polla. No tardó en introducirle aquel pene erecto. Sus movimientos intensos producían jadeos en ambas bocas, sus caricias encarnaban la lujuria de una noche de sexo intenso.
El deseaba aquel cuerpo con frenesí. Su pasión era desorbitada. Sus manos acariciaban los pechos de su amiga. Los pellizcaban con vehemencia. Los mordisqueaba...todo un juego mientras su pene iba penetrando sin detención en aquella vagina que lo recibía con placer.
Intensificando las sacudidas, iban encontrando el gusto estremecedor que tanto se habían profesado con las miradas . Sin sacar el pene de la vagina de la mujer, se sentó y ahora, era ella la que se movía intensamente. Esa posición le era más propicia para darle todo el amor a su amigo. A cada instante  se abría más las piernas para sentir más adentro aquella polla. Su corazón latía fruto del momento y del misterio de ser pillados in fragantes....
Jean no paraba de lamer aquellos pezones que estaban a cada instante más duros . Con su mano derecha  le iba introduciendo el dedo corazón en el culo para que sintiese el éxtasis supremo. Ella ya no contenía sus gemidos. El joven, con su mano izquierda tapaba la boca. Los quejidos resonaban en aquel solitario servicio. El fruto del placer les llevo a sentir como se atraían mutuamente.
El joven no pudo resistir más los movimientos sexuales que su amante le daba y se corrió intensamente . Con un beso en la boca, le dijo ella: ¡ Esto no ha hecho nada más que comenzar !.
Igual que entraron al servicio salieron casi sin crear sospecha. Ahora fueron a la barra a tomar una copa.Tras permanecer un poco calmados, pago Jean y se marcharon. En la calle, los besos no se hicieron esperar.
¿ Dónde vamos ?. Su pregunta causó alarma en Jean. ¿ Quieres ir a bailar o a mi piso ?
¡ Quiero divertirme esta noche contigo en todos los aspectos. Deseo bailar un rato y pasarlo bien después en tu piso !...Aquellas palabras fueron ordenes que Jean acató. Se metieron en el coche. Se besaron y pusieron rumbo a una discoteca para allí tomar unas copas y bailar.