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miércoles, 10 de octubre de 2012

Una noche de cumpleaños - I -

    Sentado en mi sillón dejaba pasar el tiempo tras una tarde sin acumulo de nuevas experiencias a pesar del día señalado que era. Mi compañera dormía junto al calor de la chimenea acogida por un feliz sueño que la hacía ser un ángel bendito. Yo estaba sumido en la vaguedad ya que ni leer me apetecía . Dejaba evadirse mi mirada al amparo de la oscuridad y mi pensamiento que fuese libre por el silencio de la noche.
   Una sombra avanzo hacia a mi tras abrirse la puerta. Estaba todo tan oscuro que no distinguía quién podría ser a esas horas. Su feminidad era un baño de estremecimiento en mi cuerpo desnudo y notaba el frescor de la intemperie. La noche se regocijaba en cada sensación que iba acaparando el momento de manera que la seducción de aquella desnudez, que se aproximaba a mi, era un erotismo digno de la mejor novela de amor. 
   Su atracción hacía desvanecer mis ojos. Me tomó de la mano. La llama de la lámpara que daba luz en el fondo de la habitación se contoneaba como el vendaval seductor que tenía frente a mi. En la penumbra descubrí unos ojos verdes que me guiñaban con un atrevimiento impetuoso. Su pelo liso caía sobre su rostro radiante haciendo ver que era una mujer con una plenitud de belleza. Derramaba lujuria al humedecer sus labios con la lengua. Estaba confuso pero ya mi libido estaba en estado álgido y no perdería la oportunidad que me brindaba el destino. No llegaba a coordinar mis sentidos para saber por donde había entrado ni como había hecho para no escuchar ruido alguno...¿ Me abría quedado dormido ?.
   Se me acercó, me tendió su mano incitándome a levantarme e ir hacia las escaleras con dirección hacia la parte superior de la casa. Al levantarme, me susurró al oído: - ¡ Tranquilo. Soy tu pequeño regalo de cumpleaños !. ¡ Sé que es la primera vez que vas a gozar de esta manera ! ¿ Es cierto ?. Seguía sin entender nada. ¿ Quién estaba detrás de todo aquello si mi compañera estaba en casa ?.
   Subimos las escaleras paso a paso como si la prisa no fuese nuestro deseo. Su contoneo me llevaba de la mano como si fuese limpiando mi baba ante la vista de aquellos vaivenes de un culo apretado. Al llegar al pasillo, me indicó que fuésemos a mi habitación. Con dulce afonía en sus palabras, me dijo : - ¡ Vamos a la cama. Vas a disfrutar lo que no has disfrutado en este día tan especial para ti. Te llevaré a los estados que en sueños has deseado alguna vez. Seré tu ninfa de amor y la vestal que quieres poseer ! -
   Era tan elegante en su galanteo, en su desnudez y en su seducción, que no me percataba de nada de lo que sucedía a mi alrededor. Mis ojos solo estaban en ella. La miraba con delicadeza. Estaba embobado por su cuerpo desnudo y deseoso de hacerle el amor. Me acerqué tímidamente a ella . En mi cautela buscaba los secretos que se enredaba en su piel, el contacto furtivo, el ímpetu sexual y derramar todo el frenesí contenido en mi interior producto de la seducción a la que era sometido.
   Me acosté a su lado en la cama. Percibí el dulce aliento salir de su boca. Me besó y cerré los ojos. No quería abandonar aquel momento aunque no sabía si era un sueño o una realidad. Dirigí mis besos hacia su cuello. Su piel desprendía un olor a aromas de hierbas de amor, de felicidad...Abrí mis ojos y contemple su cara que me sonreía muy pausadamente.
   - ¡ Ni siquiera sé tu nombre !- le dije.
   - ¡ No importa, solo has de pasarlo bien con lo que yo te haga !.

Continuará...
 

domingo, 7 de octubre de 2012

Dieta para la semana...


LUNES -
La dieta del cucurucho: Comer poco y follar mucho.

MARTES -
La dieta de Benito: Comer bien por la mañana y en la noche echarse un polvito.

MIERCOLES -
La dieta de Andres: Un polvo al derecho y otro al reves.

JUEVES -
La dieta de Guido: Igual que la del cucurucho pero mas seguido.

VIERNES -
La dieta de Granada: A la mañana un polvo y a la noche una gran mamada.

SABADO -
La dieta del Mingo: Meterla en sabado y no sacarla hasta el domingo.

DOMINGO
- Dia libre. Hacer el amor sin límite.

viernes, 5 de octubre de 2012

tu cuerpo y el mio.

Busco tu mirada en la noche. Se apaga una luz
y tus ojos son la claridad en mi cuerpo.
Me besas en los labios y se estremece
toda mi piel que se eriza por la seducción de tu boca.
La desnudes desemboca en los deseos lujuriosos
que despejan las brumas de lo requerido al entrar
en contaco tu cuerpo con el mio.
Tus pechos, tus piernas...en el monte de Venus
se desata interminables sensaciones de placer
que hace que tu silueta femenina
alcance un delirio pleno.
 
Antes de los preliminares de la sesión sexual,
las reacciones pasionales conllevan estimulaciones
al sentir las caricias de tus manos impetuosas.
Ahora mi mano ardiente y directa
me lleva a notar la humedad de tu clitoris.
Con cada caricia manual, tu inhibicion
traslada tu sentir pasional a una fantasia libinidosa.
En el conjunto de emociones que recibes
cada sensacion aumenta tu orgasmo.
La copulas labrada sin articifios
son los detonantes para alcanzar el pleno placer.
Cada penetración un suspiro, una queja al viento
y un susurro lujurioso que hace estremecerme .
 
Mis proporciones falicas son un aumento prolongado.
Los movimientos aplicados con suntuosas caricias
absorben todo mi delirio intriseco.
La suavidad del acto sexual me conmueve. Me vuelve
a pasados estados de frenesí junto a ti.
Rapido, lento, una posición, otra....
Me siento atrapado en los jadeos de tu boca
hasta que ya no puedo
contener más la salida de mi líquido seminal.
Gimes de placer cuando se descarga mi pene en tus pechos.
Te gusta, gritas de placer ....y te miro los ojos
que se vuelven como dos diamantes que los clavaría
en mi pecho. Allí serían la luz que me guía los pasos
para que te encuentre de nuevo otra vez. 

viernes, 28 de septiembre de 2012

Besos en la noche.


Estoy a merced de tus manos, de tu boca, del ardor de tu deseo... de la gratificante pasión que siento  cuando estoy disfrutando de tu compañía.
 Quiero cenar contigo.
 Las miradas se suceden. Una sagaz intimidad recorre cada gesto de unos ojos entusiasmados en el ardoroso ambiente creado por besos y caricias nocturnas. Nuestros cuerpos obedecen, sin titubear, al crecimiento pasional y se detienen las palabras en unos ojos que hablan.
Surge un guiño encaminado a lo que se añora. Sentir cerca tu amor es el liquido que calma mi sed . Quiero hacer de la noche una  fantasía mutua  donde sucumbamos, el uno en el cuerpo del otro, al tolerante fuego que nos abraza.
Ya en la cama, y sin adentrarme en la indecisión, desprendo de tu figura  la ropa que cubre tu torso. El calor nos va pudiendo lentamente. Es veneración lo que siente mis ojos al ver tu piel . Tenue claridad que llega a mi adentro.
El mutismo de las bocas dan paso a unos suspiros pretenciosos.  El estado de impaciencia acapara el entusiasmo de las caricias que se deslizan por la desnudez. Estalla el placer. Los pezones se vuelven duros por una brisa que corre y resbala por una piel que se va humedeciéndose por los besos.
Los labios se unen. La fogosidad se delata en el aliento de unas bocas que se buscan.Las lenguas se sumen en el gusto y se llenan de amor. El desequilibrio emocional es un brotar de felicidad.
Un cosquilleo bajo el vientre, da una profunda alarma al motor de mi cuerpo. Expuesto a tu sumisión, soy un espasmo de delirio y me hallo en un encantamiento indescriptible.
Enloquecemos en los besos. Los juegos labiales provocan sensualidad y surge mordiscos suaves que provocan el escalofrío sin dolor. Son momentos en que el temblor nos acoge.
En el camino de la efusividad, te veo.
Sufro de una gélida explosión de amor. Mis pupilas se engrandecen al mirarte en la apagada claridad de unas luces que dan un acogedor ambiente. Me siento tan feliz que no reparo en el tiempo.
Enajenados nos encontramos y es lo que nos encamina hacia el punto álgido del enloquecimiento sexual. En mi adentro  solo resuenan las palabras de tu boca. Me desvanezco. Cada caricia en mi pecho desnudo es un implícito regazo de mansedumbre .
Estoy exaltado por tus besos y ahora me siento cautivado cuando tu lengua recorre mi torso. Atraes mi boca a tu boca y quieres llegar a lo más oculto de mi sexualidad. Es un vicio ceremonial en el cual nos adentramos para calmar el placer requerido al encontrarnos en esa calle desierta de sensaciones.
Desnudas mi intimidad. Descubres el desenfreno al que estoy expuesto con tu presencia. Tu seducción me envuelve en la perseverancia de unos besos frenéticos que desequilibra las pulsaciones de mi cuerpo.
Te miro y chorrea por mi boca el sabor de tu boca. Verte en cada movimiento que despliegas es desgarrar el entusiasmo de mi virilidad. Cabalgo en un gusto que da vitalidad a la furia de mi deseo.
Te Amo, Te quiero. Quiero volar por las estrellas junto a ti disfrutando del amor que practicamos en el silencio de la noche .
El gozo que sale de tus labios me convulsiona. Tu masturbación es una carrera de prolongado delirio. Quedo reducido a suspiros y subes para mordisquear mis labios. Tus palabras siguen insinuantes. Me besas.
- ¿ Te ha gustado ? -
-¡Te amo mi bella musa de amor !-.

sábado, 22 de septiembre de 2012

Te miro y te deseo.

Desde la desnudez de tu espalda hasta tus glúteos, un baño de caricias es el estimulo que produce mi lengua ardiente deseosa de saborear el amor de tu piel. Es frescura, dulce aroma, belleza y tersa como los pétalos de una rosa. Al tacto de tu cuerpo, me siento delirar. Con besos en tus pechos, me siento inmerso en un deseo que me descontrola en el espacio y en el tiempo.

 - ¡ Despacio, despacio...hazme volar en el más lujurioso placer ! -

Tus palabras se llenan en mi boca al besarte. Mi lengua recorre cada labio y siente la suavidad con que me amas. Congraciado estoy ante tanta belleza pero, aunque siempre te veo preciosa, hoy, te veo más bonita que una ninfa de amor. Sufre mi corazón el palpitar del tacto de tus manos en mi pecho. Cada caricia es un orgasmo sensitivo en mi cuerpo. El sumo placer nos lleva a una batalla de besos y así estar sumisos al calor de los cuerpos involucrados en la tentación seductora.

- ¡ Ahhhhhhhh, está humedecido, verdad ! -

Mis dedos te buscan. Quieren estar fusionados con la plenitud ardiente de tu sexo. Los ríos de placer van surgiendo al derramarse en mi mano. Busco el clímax de tu clítoris con la yema de mis dedos que ansiosos se muestras por una masturbación que me susurras con la voz entrecortada . Te muestras provocadora lo que hace que mi excitación vaya aumentando sin inhibición. Traspaso las regla de la corrección y quiero morderte el cuello, que sientas el agradable dolor del placer que produce mi boca.

- ¡ No te detengas y hazme enloquecer adentrándote en mi !-

Sin más concesiones, tu osadía hace que mi pene vaya introduciéndose suavemente en tu vagina. Se abren unos labios que estaban deseosos de sentir la firmeza de mi cuerpo desnudo. El jugo de la vibraciones nos hace exhalar suspiros e insinuaciones acaloradas por el momento en que nos vemos inmersos. La penetración se hace reiterativa hasta lograr la exaltación de tu delirio. Balanceos que nos llevan a metas agradiadas por la fantasía sexual son el deleite de nuestras gesticulaciones. El sudor cubre nuestra piel. Cada gota resbala por nuestros cuerpos dando veracidad al placer en el cual nos encontramos. Te miro para decirte te quiero. Tu sonries . En la expresion de las sonrisas nos buscamos nuevamente para gozar del apetito sexual. Al llegar al punto de ebullición de nuestros sexos, el frenesí ya nos hace cabalgar intensamente para conseguir la plenitud de nuestro orgasmo.

- ¡ Te amo !-

La respiración se va sumiendo en la calma. Los besos surgen congratulados para dar trasmisión de paz en los cuerpos desnudos. Ahora son las miradas las que se sienten vibrar. En los ojos se refleja la felicidad alcanzada al hacer el amor. Es sexo pero logrado con deseo, cariño y la pureza del quererse mutuamente.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Estoy en tu piel...


Te abrazo. No quiero que te marches de mi lado.
Solo requiere mi deseo estar amarrado a tu cuerpo desnudo
y notar la suavidad de tu piel. Sentir como te hierve la sangre
por el encuentro de nuestra desnudez.
Beso tu cuello. Seductor momento que me incita
a no dejar que mis labios se detengan pues es tan bonita tu piel
que parece un mar donde pasaría la vida.
Te acaricio. Noto tus pechos erguidos, firmes y poderosos
fruto de la excitación en la que estamos envueltos.
Ahora te muerdo el lóbulo de la oreja. Un suspiro sale de tu boca.
Una exhalación de placer que me hace no dirigir mi lengua
hacia otro lugar y si recorrer toda la sensualidad que se introduce
en tu adentro para explosionar como susurros al viento.
Cada beso son estímulos excitantes y repletos de ternura.
Posados los besos en tus pechos, me hace estar sumiso a ti.
 Mi boca recorre la firmeza de los pezones. Quiero hacerte
viajar en la elevación suprema de las convulsiones sexuales.
Mis proporciones fálicas aumentan embriagado por tu feminidad
y por cuanta belleza se derrama en mis brazos.

Sigo el curso de tu desnudez . Tu intimidad , tu refugio de placer...
me acoge tus labios vaginales con unos esplendor que me desborda.
Ese rincón de felicidad abre las puertas a las yemas de mis dedos.
Penetro en la candente vagina y se vuelve tu respiración jadeante.
Noto como esos labios humedecidos arden por la descarga sexual
a la que son sometidos . Sin parar de masturbar mi miembro,
me siento unido al delirio que mutuamente nos damos. Tus manos
dan placer a mi pene haciendo que engrandezca.
Ya no me contengo. Estoy en un estado de ebullición orgásmica
que solo me  conduce a penetrarte suavemente .
Explosiono a cada movimiento de mi cuerpo en el tuyo. Tus manos,
abrazadas a mi cintura , me guían por los caminos del amor pasional.
Las intensas pulsaciones se vuelven fatiga por la intensidad suministrada
a la copula anhelada y producto de un ferviente amor.
Te giras. Mis manos en tu cintura te atraen hacia mí.
Mi boca busca tu clítoris para no dejar de humedecerlo y succionar
el jugo de tu cuerpo.

Te penetro y los gemidos se esparcen por el silencio.
Perseverantes movimientos  son los preliminares de un orgasmo
que es la verificación de una noche de pasión y un estado de lujuria.
Se produce el momento culminante cuando ya no se puede contener
un miembro que se descarga por la excitación sufrida. Allí dentro
sigo con suaves movimientos para que llegues al clímax superior.
Enloqueces con el gusto alcanzado. Los movimientos de cabeza
se manifiestan por la fogosidad de tu cuerpo al alcanzar
el orgasmo deseado.
Ahora sucumbimos en la placida cama a la calma.
Permanecemos abrazados y vemos pasar las horas.
Te beso y sonríes. Allí sucumbiremos al amor entregado
hasta la recuperación del cansancio padecido
y volver a claudicar a un amor eterno.

martes, 11 de septiembre de 2012

Te echo de menos...

Respiras con intensidad. Los gemidos te delatan como el sonar de un trueno. La puerta cerrada me infunde a pensar que te masturbas y estás en los márgenes de un orgasmo que te lleva al delirio. Quedo allí quieto, escuchando como hablas sin cesar y te deleitas con la fricción de tus manos en la vagina. Cada suspiro me excita, me hace incrementar el estado de mi miembro y embriagarme del placer en que estás envuelta. Ahora te hundes en la humedad de tu vagina. Cuanto más la estimulas más excitada se pone lo que provoca que tu descarga pasional te lleve a lugares clandestino donde quisieras ser envestida por el miembro más frenético.
Allí expectante de tus jadeos no puedo parar de tocarme mi pene oculto. El grosor que alcanza me lleva a un punto de excitación extraordinario y me incita a entrar. Calmo mis deseos. Ya estás sumisa al orgasmo que te viene  pues tus gritos así lo hace pensar. las palabras te llevan a soñar despierta y persigues que te toquen tus pechos, que derramen el liquido seminal por tus pezones para tu seguidamente chupar....
Integrado en tus palabras, ya no puedo contenerme. En tu cara se refleja el desconcierto pero quedas sin palabras cuando llego hacia ti y te beso. Mis manos ahora son esas caricias que te estimulaban tu vagina. Agarro tu mano para ponerla en mi entrepierna . Tu maestría sabe lo que deseo. Mientras me masturbas, te beso tu cuello, te acaricio los pecho y estiro esos pezones grandes. Sin dejar que se te pase la excitación en la que estabas inmiscuida, te giro para llevarte al lavabo. Mis manos recorren tu espalda y seguidamente me acacho para lamerte tu húmeda vagina. Mi lengua la recorre. De nuevo los gemidos te llegan y yo me excito más y más.
Sin más recreo en tu vagina, me pongo de pie. Me masturbo unos segundos y te penetro. Ahora si sientes lo que es sentir los estímulos que te llevan al placer. Cada sacudida hunde más mi miembro. Tu reacción es no parar de moverte para hallar el requerido orgasmo. Con mis manos sobre tu cintura te atraigo cada vez más a mi cuerpo y te recorro tu cuerpo notando la suavidad de tu piel. Tus suspiros ya son tan intensos que no puedo contenerme más.
¡ Si, mi amor, que placer me das cada día !.
- ¡ Llegué en el momento preciso para así corrernos los dos juntos  !-.
Amor, te echaba de menos y sólo puedo consolarme cuando me masturbo porque noto que estas dentro de mi.

martes, 4 de septiembre de 2012

Pasión en el baño.

Exhalo un suspiro. Mi cuerpo desnudo es todo relajación en la bañera .El agua me cubre dando una gratificante sensación a mi caluroso cuerpo. Se me va mi pensamiento a la noche anterior donde una preciosa mujer me enloqueció por su fascinante sensibilidad y sensualidad mostrada al estar juntos en aquel grato lugar.
 Mi mente se congracia con los momentos sexuales acontecidos y me llevan a la conexión con el amor de la noche anterior donde estaba condenado a la desnudez de esa mujer que me adentro en el mayor de los placeres otorgados. Lentamente, y con el pensamiento puesto en las horas pasadas, siento como mi corazón se desboca. Esto hace que mi sexo se fortalezca al ver dibujada la silueta de mi acompañante en la soledad del baño. El cuerpo se me estremece haciendo que no pueda contenerme . 
Me toco. La excitación va aumentando. Sensación que me cubre como si sus manos acariciasen mi cuerpo y me masturbasen en este preciso instante. Comienzo a esbozar los primeros desalientos desbordados por el gusto que me consuela. Tal sensación de placer me lleva a sumergirme en un sueño enfrascado en un éxtasis supremo.
Cierro los ojos. Mi cuerpo ya está perturbado por una agradable masturbación que gratifica mi pensamiento en aquella mujer que dio todo a mi persona. Sin dejar de acariciarme de manera moderada para no eyacular inmediatamente, noto el olor de su piel, de su vagina...Esos ojos castaños me impulsaban a besarlos sin cesar. Enfrascado en su pelo, me sentía cubierto por chorros de amor que me sumergían en un delirio excitante cuando su cabello se esparcía por mi cuerpo. Cada mordisco de su boca, me ahondaba en la lujuria. Sentía morir por lo que estaba provocando y su amplitud de estímulos me llevaba a la más fértil fantasía erótica. Estaba sumiso a su voluntad. Temblaba cada vez que su boca se abría para recibir mi pene erecto. Chupaba sin cesar. Su intensidad me cubría de un palpitar desgarrador, lo que provocaba que mi corazón latiese a un ritmo intenso.
Aquella tensión muscular me abrumaba. Ella lamía con tal maestría que perdía la conciencia y la noción del tiempo. Con habilidad, se colocó encima de mi cuerpo e introdujo mi pene en su vagina. Al contacto de aquel calor húmedo sólo pude gemir de placer. Cada movimiento de cintura me sumergía en lo más grato de la felicidad, cada músculo estaba a merced de aquella penetración apetitosa. Sus embestidas producían una ebullición de vigoroso placer. Estaba sin tensión lo que me llevaba a querer más y más. Ella lo notaba y más diestra era su intensidad. Atraía su cabeza hacía mi para besarla e introducía mis dedos en su boca para que los chupase como si estuviese chupando nuevamente mi miembro.
Mientras los felices momentos pasaban por mi mente, yo seguía con masturbándome. Estaba llegando a sentir como pronto me correría de placer.Seguía viendo pasar cada gesto de ella, cada beso y cada posición para copular con mayor placer. Por detrás, el delirio me llevaba a una respiración entrecortada. Con mis manos puestas en su cintura, entraba y salía en su vagina con mi pene repleto de virilidad. Las convulsiones aparecían como una alarma que nos advertía de que cada cual llegaba al orgasmo deseado. 
En ese preciso instante, ya no pude contenerme más y me corrí. Mi pene al salir por encima del agua parecía un volcán derramando lava. Estaba nuevamente mermado por ella. No estaba pero pensar en su cuerpo y en aquella noche me hacía sentir el hombre más feliz. 
Al llegar la noche iría en su búsqueda. Mi pensamiento no dejaba de estar con ella...¿ Me habría enamorado en eso que llaman a primera vista ? 

domingo, 2 de septiembre de 2012

El sexo y los horoscopos. ARIES.


Los Aries tienen un espíritu indomable, les gusta probar de todo en la cama.  Acostarse con un  hombre aries  es tan emocionante como estar en un campo de guerra, puedes esperarlo todo.  Los aries tienen  una sexualidad impulsiva.
Gustan del sexo fuerte, así como de explorar todo el cuerpo de su compañera, un aries puede llevarte donde nunca has llegado.
La mujer Aries es aventurera y atrevida en el sexo, le gusta llevar el control, es ardiente y necesita sexo con frecuencia.
Amuleto sexual: Esposas rojas
Los Aries pueden ser muy morbosos y, en general suelen ser impulsivos y con gran iniciativa…por eso un amuleto que les permita tomar de su propia medicina los vuelve locos.
Tienen una personalidad fuerte y les gusta dominar pero son impacientes y se cansan rápido de las cosas (por eso su tendencia a la infidelidad), así que las esposas pueden satisfacer sus deseos a la vez que entrenarán su aguante en la cama y lucharán contra su punto débil, que suelen ser los nervios.
El color rojo estimulará su energía y su pasión.
Signos compatibles: Escorpión


Mujer bajo el signo de Aries (marzo 21 - abril 20)
Salvajemente aventurera, hace el amor donde quiera, sabe lo que quiere: sexo intenso y frecuente. Tiene necesidad de tomar control completo, pero está enamorada del amor.
Como compañera es ardiente, leal y sentimental. Su signo compatible: solo Escorpio.
La atracción más fuerte: el cosquilleo de la barba de un hombre.
Hombre bajo el signo de Aries (marzo 21 - abril 20)
Acostarse con él es como acostarte en un campo minado. Nunca se sabe que va a suceder, nunca esperes a que él espere a que tú estés lista, te rompe la ropa encima si está listo.
No lo tientes si no estás preparada para poner tus palabras en actos, le fascinan las fantasías de esclavos y amos, le gusta todo a la fuerza. Al hombre de Aries le gusta explorar, así que debes estar lista para ir adonde ninguna otra mujer a llegado.
Su posición favorita es la mujer de rodillas arrojándose un poco hacia el frente.

Qué les gusta en el sexo a los hombres de Aries: 
Como todo hombre, al ariano le gusta el sexo. Pero, en especial, este signo es muy enérgico, apasionado e impulsivo. Muchas veces puede convertirse en una fiera en la cama, lo cual puede disgustar a su pareja si ésta es muy sensible.

Quien dome a este hombre en la cama, lo tendrá para siempre. Es importante que al ariano se lo sorprenda... no soporta el aburrimiento ni la rutina. Si el sexo se vuelve rutinario, no estará contento y los problemas pueden surgir en la relación.

Es importante que le destaques sus proezas sexuales, no llegar a adularlo, pero sí hay que decirle las cosas que está haciendo bien. Es un hombre que aprende, así que la próxima vez, lo hará mejor.

El ariano es una fiera, lo estimula que lo peleen en la cama... así que un "agresión sana" no está demás. También es un hombre dominante: hay que dejarse dominar, porque lo excita mucho.

Le gusta también el equilibrio; así que no esperes que él te dé placer todo el tiempo, debe haber una contraprestación.

Qué les gusta en el sexo a las mujeres de Aries: 
La mujer de Aries: apasionada, sexual, impulsiva... estas características que muchas veces pueden traerle problemas, en el sexo se convierten en una bendición. La ariana puede convertirse en una fiera en la cama, lo cual puede disgustar a su pareja si no le gustan las expresiones.

Quien dome a esta mujer en la cama, la tendrá para siempre. Es importante que a la ariana se la sorprenda... no soporta el aburrimiento ni la rutina. Si el sexo se vuelve rutinario, no estará contenta y los problemas pueden surgir en la relación.

Es importante que le destaques sus proezas sexuales, no llegar a adularla, pero sí hay que decirles las cosas que están haciendo bien. La buena ariana siempre aprende, así que la próxima vez, lo hará mejor.

Es una mujer aventurera: ama las experiencias y los retos. Es importante que siempre la retes a desafíos nuevos y excitantes.

A este signo le gusta también el equilibrio; así que no esperes que ella te dé placer todo el tiempo, debe haber una contraprestación.

conquistar a un Aries.
La vida sexual con ellos puede ser realmente asombrosa. Hay que tener la mente abierta ya que los Aries son una especie de exploradores sexuales. Los aries quieren probar todo los que hay bajo el sol. El sexo para ellos es una aventura.
Con los Aries hay que ser enérgico. Variedad, espontaneidad y entusiasmo son claves para mantener a un /a amante Aries satisfecho /a.. Hay que recordar que los pertenecientes a este signo se aburren fácilmente. Y el sexo es "el entretenimiento de Aries". Así que prepárate para que sea ¡un buen show!
Tranquilízalo /a. Aunque aparentan ser muy seguros /as de sí mismos /as, tienen un gran temor a ser rechazados /as. Los /las amantes Aries necesitan conocer que estas totalmente 
con ellos /ellas...
La relación sexual con ellos requiere tener confianza. Las parejas Aries no son aptas para los blandos de corazón. Pueden ser calculadores, insensibles, por tanto deberás tener confianza en ti mismo /a para que la cosa funcione. Es frecuente tener discusiones con ellos /ellas, aunque eso sí, tendrás la ventaja de un /a amante que pasa por ser un artista cuando se trata del sexo.

martes, 21 de agosto de 2012

Quiero sentir el furor de tu boca.



Saltan al silencio de la noche
Profundos latidos de placer,
Íntimos gemidos sobre tu figura
Que me hacen enmudecer.
Sueño con la humedad de tu entrepierna
Y con los espasmos que colman tu corazón.
Introduzco mis dedos en tu vagina,
Y la satisfacción aumenta sin pudor.

Invade tu vagina ardiente
Un delirio de ilusión
Besarte es mi deseo
Y un soplo en tu interior.
Con el ritmo de tu mano
se potencia la excitación de mi polla,
¡ sigue vida mía,
Que ahora quiero sentir tu boca ¡.


Un deseo quebranta tu vagina empapada en jadeos,
Surgen los gemidos a un vaivén desenfrenado,
un elixir de sensaciones
que provoca el lujurioso momento en que estamos.
Abrazados en silencio
Follamos como seres enamorados,
Frente a frente
Nuestros besos reposan en los labios.

Chupando tus pezones entre mis manos
Siento emerger el frenesí,
me estremezco al dejar en tu boca
mi pene erguido deseando vivir.
Mi cuerpo sufre vertidos de gusto con tu babear
y hace que todo sea felicidad,
con mi mirada perdida
ese lamer me hace palpitar.

Al querer sofocar mis espasmos
una repentina explosión de júbilo me provoca,
el desenfreno llena mi extasiado cuerpo
al sentir mi polla correrse en tu boca.
Apacible caigo en la cama
gritando ¡ te quiero !,
tu destreza complace
mi anhelo de deseo.
Hacer del momento orgásmico un delirio
es el mayor éxtasis ,
radia felicidad en el encuentro
por estar adosado a tu cuerpo
y me abrazo a tus besos
para sentir el gozo de este amor intenso.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Quiero que me hagas el amor.



Me despierto en la noche. El calor me invade . Quiero recibir el frescor de su desnudez. Congraciado por la belleza de su figura, no puedo dejar de contemplar la hermosa silueta de vestal del paraíso del amor que presenta allí tendida a mi lado..
La miro. No quiero despertarla. Se me altera las pulsaciones solo de verla así toda desnuda. Siento desenfreno y la impaciencia me lleva a sentir el esplendor del aura sexual que desprende su cuerpo.
La abrazo. Mi pecho, ungido en esa piel que chorrea sensualidad , es puro cariño para cada poro de su piel. No puedo contenerme y me deslizo hacia ti. Sigue dormida con una sonrisa en su boca que es sinónimo de felicidad.
Su cuerpo adosado al mío me hace estremecer en un juego de sentimientos que enaltece mi corazón.
Una noche de desenfreno es el baño de lujuria que me sumerge en su respiración. No quiero dejarla marchar pues junto a su desnudez siento crecer mi felicidad; junto a sus caricias, siento que mi corazón late con tranquilidad y junto a su boca siento el aliento de vivir en paz.
Quererla como la quiero, es la exhalación que se desprende al besarle, al sentir sus labios humedecidos juntos a los míos que sólo quieren recibir los estímulos que profesa en las cuestiones de amor.
Mi mano va acariciando su silueta.
La ternura y la suavidad va deslizándose en su piel y hace que no se despiertes al sentir el tacto que da mi boca condenada a estar besándola a cada momento.
Eres pura fantasía erótica.
Enloquezco cuando no te encuentro y me masturbo en la soledad queriendo las sensaciones reciprocas de su destreza.
¡ Te he despertado, amor !.
Sus ojos estaban más bonitos que nunca. Igual eran el reflejo de la luna que entraba a través de la ventana abierta y transmitía una pasión intensa.
Toco su espalda, acaricio su entrepierna y el estremecimiento cubre todo el sueño del placer que nos lleva a estar sin represión alguna.
Los momentos los tenemos que hacer culminantes y satisfacer cuanto anhelamos. Cada juego sexual nos llevará a la impaciente pasión para recordar estos intensos instantes donde los cuerpos se sienten poseídos por el sexo.


Al tacto de mis manos en su piel se estremece su cuerpo y se gira para, boca arriba, darme todo el esplendor de su belleza corporal.
Sin detener mis ojos hacia su semblante, vuelvo a darle las caricias que la hagan soñar con majestuosas sensaciones sensuales culminantes en el acto amoroso sin límites ni pudor.
Sus pechos alzados desean ser lamidos por mi lengua . Toco los pezones y sufren la repentina excitación, esto conlleva a elevarse más y más... Paseo sus pechos con un roce placentero que le hace ir abriendo la boca, lo que me hace pensar que le va gustando cuanto le hago.
Surgen los suspiros, los quejidos, las perturbaciones y las contracciones vaginales. Hablan de que está inmersa en una grata estimulación, cosa que la eleva a notar los primeros impulsos del orgasmo.
Con delicadeza, bajo mi mano para adentrarme en su río de placer. Introduzco mi dedo en su clítoris y los espasmos no tardan en aparecer. Ya todo es más intenso, la respiración es jadeante y los suspiros se hacen audibles con prolongados delirios...
De pronto, sus ojos se abren. Me mira y por su boca salen unas palabras que es mi deseo : ¡ Quiero que me hagas el amor !.

viernes, 10 de agosto de 2012

Hazme clandestino en el placer.

Hazme clandestino a cada sorbo conmovedor
que tu boca da a mi cuerpo.
Cabalga en la noche sobre mis sentimientos
al fino de lo irracional para hacer de mi virilidad
una convulsión sin límites , sin pudor
donde los estímulos excitantes nos lleve
a una copula sin artificios.
El olor de tu cuerpo me excita, 
cada caricia manual y bucal 
proporciona el crecimiento de mi miembro.
Tu vagina, en su punto de ebullición
tras ser lamida por mi boca anhelante de ti,
deseará recibirlo con los labios abiertos
para así ser penetrada con la intensidad frenética 
hasta concluir en los orgasmos abrumadores deseados.
En el coito , los suspiros se desbordarán 
hacia una descarga pasional logrando un delirio
que haga hundirnos en la humedad de nuestros sexos.
El sudor cubrirá nuestra piel y las gotas de amor
resbalaran por tus pezones deseosos de besos
deslumbrando mi pasión a dar más intensidad
al acto del placer que recibo de tu vulva 
hambrienta de mi sexo.
Al llegar a los estados orgasmicos indescriptibles
el aliento será entrecortado y lleno de satisfacción,
 un encantamiento en las miradas 
y en unos labios repletos de entusiasmo
será el goce alcanzado en el acto sexual.
En el abrazo final descansará la pasión,
los sueños volarán sin barreras
y la canción del amor hará dormir la fatiga
de dos cuerpos cubiertos de placer. 

Dario.

viernes, 27 de julio de 2012

El amigo - FINAL -

Los días fueron pasando con la normalidad que encerraba aquella familia. Cada cual estaba ocupado en sus asuntos menos la madre que tenía el recuerdo de aquella noche que pasó con el amigo de su hija. Cada gesto, cada mirada, cada gota de sudor, cada suspiro...todo se le volvía amor y pensaba que era una insinuación hacia ella para yacer juntos nuevamente a la luz de la luna. Sus palabras acompañadas de una sonrisa hacían desembocar en ella un gozo interior que le hacía sentirse como una jovencita enamorada. Era una ilusión expectante de cada cosa que provocaba su elegancia y su belleza. El se mostraba con un comportamiento correcto lo que cobraba más valor en la mujer. No se separaba ningún instante de su amiga ya estuviese en la playa como si le ayudaba a fregar los platos de la comida. 
El fin de semana llegó con el consabido desorden en la casa. Este se presentaba diferente porque era el último del verano y esto hacía que al día siguiente cada cual se marchase para su lugar de trabajo o sus estudios pertinentes. Aquella noche sería especial porque todos irían a la playa a pasarlo bien en familia. Allí llevaron mesas, sillas y demás complementos para la velada que les esperaba. El mar sería un buen acompañante pues se mostraba con la suavidad que requería el momento.
El padre se lo pasaba en grande.  Veía como su hija se sentía feliz al lado de aquel joven que había sido presentado como amigo pero comprobaba que en las miradas mutuas había algo más que amistad. Sus otros hijos estaban contentos porque ya dejarían de gruñir al volver a estar al lado de sus amigos. Miraba a su mujer y le transmitía todo lo que sentía por ella. Guiños, palabras bonitas y elevarla a la mayor magnitud de halagos hacía que se notase que estaba completamente enamorado de ella como si fuese el primer día.
Las sonrisas, la alegría en el ambiente y la variedad de temas lograba que las horas fuesen avanzando en la noche. Los más jóvenes , deseosos de libertad, hablaron para irse a una fiesta que había en la ciudad que duraría hasta el amanecer motivo del fin del verano. Allí quedaron las dos parejas solas degustando el placer que daba el mar junto con la luminosa luna.
- ¡ Cariño, es hora de ir para la casa y dejar a estas criaturitas solas para que disfruten de la noche ! -
Aquellas palabras fueron como un puñal en el corazón de su esposa pues al instante miró al joven y era como si lo abandonase al amor de su hija. Esta al escuchar a su padre sonrió en forma de agradecimiento.
- Además, cariño, me parece que tu me prometiste algo y todos sabemos que las cosas que se prometen se deben pagar -
El guiño hacia los jóvenes dio a entender lo que deseaba. Ellos quedaron allí unidos por un abrazo y cuando vieron que se alejaban, se besaron con la pasión del amor.
Los padres llegaron a casa. Desde que cerraron la puerta comenzaron los besos y a tocarse todas las partes del cuerpo. Ella no podía resistirse nuevamente y se dejó llevar pensando en las caricias del joven.
En la cama el marido dispensaba todo el amor . Subía a su mujer encima de su cuerpo y la penetraba dulcemente. Con sus manos en la cintura, la guiaba en los movimientos para así dar mayor plenitud en el acto sexual. Le acariciaba los pechos, se levantaba y los besaba. El olor que desprendía la mujer le tenía embriagado en deseo. Ahora la colocaba de espaldas para lamerle la espalda. Recorrer todo su cuerpo hasta llegar a penetrarla con su miembro que estaba erguido deseoso de la humedad de la vagina de su señora. Su respiración era jadeante, el sudor cubría su piel....descargaba toda su pasión en aquel cuerpo que, aunque colaboraba, se veía desbordado por la visión de su hija fornicar con su amigo. El pensamiento la llevo a tomar el mando del ritual sexual. Ella iba marcando las pautas de los movimientos, de las cosas que le gustarían hacer con el joven, solo que era su marido el que estaba gozando de la bravura , de la lujuria que desplegaba aquella mujer. Su objetivo era hacer que su marido se corriese cuanto antes para así dejarlo satisfecho. Se dormiría pronto y ella podría ir a ver que hacían los jóvenes. 
Mientras en la playa, los chicos seguían degustando el amor. En un instante desearon tomar una copa para apaciguar el fuego que desprendían sus cuerpos pero se les había acabado el hielo. El, con la excusa del hielo, se ofreció a ir a la casa. Su pensamiento estaba también en la madre. Si tardaba, a su regreso inventaría una excusa para convencer a su amiga de la tardanza. Al llegar a la casa, lo primero que escuchó fue el silencio y todas las luces apagadas. Subió hacia las habitaciones . Allí , en los últimos peldaños de la escalera, si escucho suspiros y gemidos que les cubrió de intriga. De la habitación de los padres provenían toda aquella cantidad de ruidos. La puerta no estaba completamente cerrada lo que le llevó a satisfacer su intriga por ver lo que hacían . Sigilosamente abrió la puerta un poco lo suficiente para ver que ella estaba tendida en la cama y su marido encima. Los dos permanecían completamente desnudos. Ella deliraba con cada impulso , con cada beso en su cuerpo y le acariciaba la espalda atrayendolo más para que la penetración fuese intensa . Todo entusiasmo hizo que no se percatase de las miradas del joven. Este solo veía a una pareja disfrutando del amor. Como dos cuerpos fervorosos y apasionados gemían de placer en un acto ferviente donde andaban buscando la ebullición indefinida de la lujuria. 
Al abrir los ojos ella, noto la presencia del joven notando en su cara decepción. Con sus manos elevadas quería explicarle pero ya era demasiado tarde porque aquel joven se había marchado.
Cuando llegó ante su amiga, no paró de besarla, acariciarla y pedirle hacer el amor. 
- ¿ Dónde has estado ?-
-¡ Nada cielo, en el baño. He tenido que esperar porque estaba tu padre. No te imaginas, jajajajajja, estaba buscando preservativos ! -
En un abrazo se fundieron. Resultaba raro la explicación pero podía ser, ella no controlaba la cantidad de sexo que tenían sus padres.
Ellos también se embaucaron en la fornicación al amparo de la luna y como testigo el mar con el sonido que los llevaba hacia los actos más puros del querer. 
Así transcurrió el tiempo hasta que se fueron a dormir. Al llegar a la casa, sus padres ya habían cerrado la puerta y disfrutaban del sueño. Todo quedó en silencio. El beso de buenas noches llevó a separar aquel nuevo amor que había nacido en verano.
Es despertar de toda la familia fue entrado el mediodía. Como siempre la madre fue la primera en levantarse. Después siguió su hija para ayudarle y así fue apareciendo cada individuo de la casa. El joven apareció como cada mañana con su sonrisa en la boca. En los buenos días fue a saludar a su amiga con un beso en la mejilla. Sin embargo no hizo ningún gesto como los días anteriores a la madre. El que se levantó con una alegría esplendorosa fue el padre que llegó como si le hubiese tocado una lotería. 
El día transcurrió con toda normalidad. La tarde si se hizo más triste porque la joven y su amigo debían de partir. El saludo del chico hacia el padre de ella fue efusivo lo contrario que hacia la madre. Ella comprobó que el joven si había sentido engañado por tantas palabras que le había dicho aquella noche sobre dejar a su marido por él. 
Antes de montarse en el coche, el joven se giró . Un beso fue acompañado con el gesto de saludo y la sonrisa de cada mañana salió de su boca. Ella percibió que iba para su corazón y comprobó que todo se lo había perdonado.
Con un abrazo, los padres de la chica emprendieron camino hacia dentro del hogar.
- ¿ Iremos pronto a la boda de los chicos ?, ¡ se les ve muy unidos !- dijo el padre mirando hacia la madre.
La madre sin mirarlo contestó: - ¡ ya veremos, por un verano juntos no se van a casar mañana mismo !.


FIN.

sábado, 21 de julio de 2012

El Amigo ( III ).

La mañana se presentó con el saludo de un sol radiante puesto en el horizonte. El mar estaba en calma y hacia que el día fuese propicio para estar en la playa saboreando toda la ternura que acompañaba el ambiente. 
La madre madrugó con la vitalidad que en ella era cotidiano. Quería tener todo dispuesto para cuando despertasen las almas durmientes de su casa. Su marido iría a trabajar, ella haría las compras y sus hijos a la playa. Aunque estaba en su tarea, no paraba de pensar en lo que había visto la noche pasada. En su vagina aún estaban las vibraciones estimulantes y el fuego que alcanzó viendo como lo hacían su hija y el amigo. Al llegar a la cama, su marido comenzó a acariciarle el cuerpo, los pechos... pero cuando iba a llegar a su entrepierna lo detuvo alegando que no tenía ganas en ese momento por un intenso dolor en la cabeza quizás fruto de haberse quedado dormida en el sillón en mala posición. El caso que no le apetecía y sólo quería dormir para estar activa al día siguiente. Con un beso calmó las ganas de aquel hombre que la esperaba como agua de mayo. Sus palabras no sabía si serían creídas  pero le dijo que el fin de semana no estarían sus hijos entonces tendrían media noche para disfrutar ellos del ímpetu y el goce amoroso.
Su pensamiento matinal sólo estaba encaminado en aquel cuerpo, en su miembro, en sus ojos, en sus labios...no sabía que le ocurría pero era una atracción física lo que sentía al ver a aquel joven.
Pensando en todo lo acontecido, apareció con su parte superior desnuda. Un pantalón corto era su prenda . Ya sintió el escalofrío recorrer su cuerpo y apenas pudo articular palabra alguna.
- ¡ Buenos días, señora !. - ¡ Madruga usted mucho !-
- ¡ Buenos días , joven !. -¡ Tu no sabes eso que dicen: Al que madruga , Dios le ayuda !-
Sus ojos no paraban de mirar el torso desnudo. Quería traerlo hacía su pecho y hacer el amor allí mismo con el morbo de que podía venir alguien. Quería sentir dentro todo el miembro que se mostraba desde la mañana con plenitud.
- ¡ Hijo ya se ve que Dios te ayuda porque te da un cuerpo de envidia !.
El joven se ruborizó. Cogió algo de fruta y con una sonrisa le anunció que iría a correr un rato por la playa hasta que se levantase su hija. Ella no dejaba de mirarlo. Ahora su pensamiento le hacía estar húmeda por dentro. ¿ Cómo era posible que se emocionase tan pronto viendo a aquel jovencito ?. Había sido una mujer activa en el sexo y degustando muchas experiencias pero el efecto que causaba la mirada, el cuerpo, la sonrisa y la sencillez del amigo de su hija no lo había encontrado hacía mucho tiempo. Estaba como una jovencita babeando tras un chico guapo....
El día transcurría con la normalidad diaria. Su marido estaba en el trabajo y hasta la noche no regresaba. Su hija con aquel chico estuvieron todo el día en la playa. El resto de familia iban a ver ciertos actos en el centro de la ciudad y no regresarían hasta la noche también... así que allí estaba sola pero con la tranquilidad de sentirse cómoda por el rato que tendría para ella disfrutar de la calma.
Al llegar la tarde, los primeros moradores de aquella casa fueron llegando para hacer olvidar la calma con la que había vivido el día . Tanto la hija como el amigo subieron a sus respectivas habitaciones para cambiarse de ropa tras un baño, su marido regresó antes por cuestiones de papeleo, el resto regresó antes por haberse aburrido en un acto. De estar sola en la casa, en una hora aquello había vuelto a ser una marabunda pero amaba a su familia.
En la cena comenzaron las mismas discrepancias de siempre. Uno que no le apetecía la cena, otro que hablaba de su día con el poco interés que despertaba en los demás, y entre sonrisas, la cena se volvía una velada halagüeña. Ella muda , por escuchar a su familia tratar diversidad de temas de actualidad, solo tenía ojos en el chico. Cada mordisco a la carne era como si se lo diese en su cuello, cada sorbo de vino lo notaba en su vagina...todo lo que hacía lo trasladaba a las ganas de sexo con él.
Terminada la cena, cada cual fue alojándose en su habitación. Era bien tarde y el día había sido agotador para la mayoría de la familia. De nuevo la madre quedó sola en la tranquilidad de la noche. Salió a disfrutar de la brisa marina y contemplar las estrellas mientras se fumaba un cigarro. Cuando se estaba quedando dormida, unos pasos la alentaron. Sorprendida, vio que se trataba del joven que estaba como en la mañana. Allí parado en la puerta de la cocina era como un ángel que llegaba a satisfacer sus ganas de sexo.
Sin contemplaciones se dirigió hacia él abrazándolo como si no quisiese que se lo robasen. Lo besaba, le acariciaba su pecho, le mordía sus labios. Ella no esperaba aquella reacción pero el ángel bendito la llevó a la mesa de la cocina. La subió y comenzó a besarla. Sus besos sabían a gloria. Su saliva se adentraba en su boca con esa lengua que le recorría todo el grosor de sus labios. Lo miraba . Sentía la seducción de sus ojos. Las manos del joven recorrían sus pechos con ternura. Pellizcaba los pezones llevándola a una perturbación delirante. Al mismo tiempo que ella tocaba el pene , él introducía su mano en aquel volcán de fuego femenino. La penetraba con los dedos. Las sensaciones la llevaban a evadirse , a alcanzar un estado lujurioso que la hacía olvidar . Solo quería estar con aquel suspiro de amor con ternura extrema. Sin más preámbulos, el miembro fue recorriendo los labios de aquella vagina que solo quería ser penetrada. Ella no paraba de acariciar el cuerpo de su acompañante. Su piel era como una carta de amor que se la recitase el poeta romántico junto a la claridad de la luna. El miembro era grande lo que provocó que el gemido fuese intenso en la primera sacudida. La vagina la notaba dilatada. Era una excitación continua a cada envestida. Sus pechos eran rociados de un estimulo majestuoso con las caricias de aquella lengua que la llevaba a la extenuación.
Buscaron en el cambio de posición un mayor gozo. Ahora ella estaba con su cuerpo inclinad en la mesa. Con saliva en la mano, palpo todo el esplendor de aquella vulva que se mostraba deseosa de sexo. La penetración llevó a la mujer al un nuevo gemido.  Estaba fascinada, se sentía atrapada en el frenesí y los flujos internos se estaban acalorando para querer salir. Cada penetración era un suspiro. Se detuvo pero sin parar de penetrarla. Él se poso sobre ella . 
- ¡  Te gusta, verdad !- ¡ Es lo que estabas deseando desde que me viste !... 
¿ Quién te folla mejor ?...
La contestación de la mujer conllevaba los alaridos del placer, la efusividad del orgasmo, la culminación de lo añorado pero con el furor de la juventud...estaba sin control y en manos de lo que quisiera aquel amigo de su hija.
- ¡ Tu eres quién mejor me folla ! -
Al dejar de hablar notó como en su ano la dureza penetraba. 
-¡ Si, si, si... me gusta por ahí !-
Su respiración se intensificaba. Era cogida por la furia del sexo con la pócima de vigor que le suministraba su amante nocturno. Ya era sobrecogida por la excitación suprema, sentía llegar su orgasmo al tener su clítoris supermojado al igual que toda su vagina. Se deshizo de aquella posición y agarro el pene. Lo chupaba con imparables lametones. Lo masturbaba y sentía placer al escuchar al joven lamentarse en gemidos, mientras, ella se masturbaba...estaban con un vigoroso y ferviente amor. La fatiga les iba pudiendo hasta que la explosión volcánica de los mutuos jugos hizo acto de presencia. Ambos se corriendo a la vez. Sentía felicidad. Se mordisqueaban los labios y se besaban con un desenfreno emotivo. El júbilo los tenía abrazados al amparo de la luz de la luna. Mutuamente se transmitían lo que habían experimentado en aquel agradable momento.
Con un beso se despidieron sin mencionar palabra. Allí quedó ella repleta de placer y con la sensación de estar confusa por lo que se entonaba en su corazón.
¿ Qué era lo que le hacía pensar ahora  si tenía ganas de follar con el joven y lo había conseguido ?.
¿ Qué hacía latir a su corazón con aquel impaciente descontrol ?.
La madrugada se apoderaba de las horas y en el cielo, un manto de estrellas hacia una belleza sin igual. Allí quedó ella pensativa por todo lo acontecido....


continuará