
Estiró la mano con deseos de acariciarlo, de sentir su respiración. Las ganas de sexo le venían nuevamente con sólo mirarlo. No se le borraba de la mente los instantes nocturnos con ese hombre. Estaba deseosa de pasarlo de igual manera aunque debía despertarlo para que se marchase ya que ella debía de ir a trabajar. Allí seguía divagando en los pensamientos y en lo que debía hacer. Era un espectáculo verlo desnudo y más cuando se había girado. Su pene estaba erguido, lo miraba y quería tenerlo en cualquier parte de su cuerpo. Volvía a ser presa de la lujuria y requería sexo. Se acordaba de los movimientos que el tipo le infligía, de cómo la penetraba, de la forma de lamer su clítoris, de como introducía sus dedos para que alcanzase los placeres sexuales más sugestivos. Se encontraba en un dilema. Llamar a su compañera y decirle que la cubriese en el trabajo o despertar a aquel angelito y follar hasta quedar exhausto de gusto. Pensaba en el polvo que la volvería a enloquecer, en el estremecimiento que le produciría sentir que le chupaba su vagina y los pechos, los cuales comenzaban a ponerse duros y con los pezones bien erectos. Se dejaría ser seducida por aquel maravilloso ser que dormían plácidamente.

- El tipo está en mi cama. Es una belleza provocadora. He decidido no ir a trabajar y sí trabajar con él en temas sexuales. Le apetecía seguir lo vivido en la noche...así que me tienes que cubrir con lo que sea...sé que lo harás amiga, verdad .
- Te lo prometo que si, pero .....a cambio quiero la historia con pelos y señales -
- De acuerdo, mala amiga, jajajajajaja, ya te contaré mañana -
Colgó el teléfono y se le disiparon las dudas. Aquel pene lo acarició . Comenzó a besar su cuerpo ...era el principio de un nuevo día y quería disfrutar de aquel tipo extraño.